El conductor que provocó la muerte de Julen, el joven motorista al que decenas de moteros rindieron homenaje en una masiva marcha en Bilbao en julio de 2007, ha sido condenado a tres años y medio de cárcel y a seis de privación del permiso de conducir. La sentencia, dictada por el juzgado de lo Penal número 4 de Bilbao, considera a Francisco Javier J.S., de 32 años, autor de un «homicidio imprudente por conducción temeraria». El fallo le obliga incluso a pagar el casco, los guantes y el traje de cuero, valorados en 948 euros, que la víctima llevaba en el momento del accidente, y que quedaron destrozados.
Según la resolución, a la que ha tenido acceso este periódico, el conductor, al volante de un 'Audi S3', realizó un adelantamiento de al menos dos vehículos -algunos testigos afirmaron que cuatro-, «sin guardar la distancia de seguridad y muy pegado a un 'Seat León', sin identificar, que también estaba adelantando y que le impedía la visibilidad» con las lunas tintadas. El tramo donde se produjo el accidente, la carretera BI-3741, desde el alto de Enekuri hacia el alto de Santo Domingo, a la altura del monte Artxanda, tiene una limitación de 50 kilómetros por hora.
La sentencia considera probado que el coche de Francisco Javier J.S. iba a una «velocidad excesiva, muy por encima de lo permitido». El 'Audi', que, según la sentencia tenía engranada la sexta marcha, colisionó frontalmente contra la 'Yamaha' pilotada por Julen, que iba en segunda. El motorista, herido de muerte, salió despedido. Falleció a los pocos minutos sobre el asfalto.
La jueza otorga mayor credibilidad al informe pericial presentado por la acusación particular, que representaba a la familia de Julen, y que fijaba la velocidad del 'Audi S3' en el momento del siniestro en más de 115 kilómetros por hora, más del doble de lo permitido. En opinión de la magistrada, sin embargo, el contrainforme de la defensa, que marca la velocidad en 78 kilómetros por hora, «carece de rigor científico» al partir de datos no objetivos aportados por el acusado.
Riesgo para otros
Para el juzgador, resulta evidente que Francisco Javier incurrió en «conducción temeraria», al «omitir las normas de cuidado más elementales», «a velocidad excesiva y sin guardar la distancia de seguridad». Según la sentencia, el accidente que costó la vida a Julen, aún podía haber tenido peores consecuencias, ya que el acusado creó «situaciones de riesgo evidentes para el resto de los usuarios de la vía».
El automovilista alegó en el juicio que sólo pretendía adelantar a una furgoneta, pero que «como no había hueco», se vio obligado a continuar la maniobra. Esta «versión exculpatoria» quedó en entredicho por «las declaraciones contundentes de los testigos» y por el atestado de la Ertzaintza, que indicaron que el acusado parecía ir «picado» con el 'Seat León' y a una «velocidad tremenda».
La sentencia advierte de que no aplica la pena máxima de 4 años de cárcel por «homicidio culposo» porque el reo carece de antecedentes penales y policiales. Con la responsabilidad civil de Mutua Madrileña, le obliga a indemnizar a la viuda, a su hija, y a los padres, pero rechaza pagar el tratamiento psicológico de la primera al entender que está incluido en el duelo.