Eusko Alkartasuna ha tomado la delantera al resto de miembros del tripartito y a Aralar en su carrera por denunciar en Europa la prohibición de la celebración de la consulta de Ibarretxe por parte del Constitucional. Ante la inminencia de la campaña electoral, una delegación de la formación socialdemócrata, liderada por Unai Ziarreta, formalizará la próxima semana el recurso en el Tribunal de Estrasburgo contra la decisión de anular el plebiscito popular. Con este gesto, EA persigue subrayar su perfil soberanista y, de paso, denunciar el «autonomismo» del PNV, al que acusa de «engañar» a los abertzales que creían en el referéndum.
Prácticamente al día siguiente de conocerse la anulación de la consulta -el principal proyecto del lehendakari para la presente legislatura-, se anunció desde el tripartito una bateria de respuestas, entre las que se incluía la recogida de firmas para acudir a los tribunales europeos. Éstas, sin embargo, se fueron desinflando y la única contestación común fue un montaje visual reivindicativo con paraguas y cartulinas. La 'performance', celebrada el 25 de octubre, día previsto inicialmente para llevarse a cabo el plebiscito, fue criticada incluso por los socios de Gobierno del PNV por su inocuidad.
A partir de aquí, unos y otros comenzaron a desmarcarse y a organizar actos en favor del referéndum por su cuenta. De hecho, una delegación de EA ya acudió a Bruselas el pasado noviembre a denunciar la «nula calidad democrática» del Ejecutivo de Zapatero.
El partido que fundó Carlos Garaikoetxea ha enarbolado la consulta, como sinónimo del derecho a decidir, en plena precampaña electoral, consciente de las contradicciones que ésta genera en el seno del socio mayoritario del tripartito. Esta estrategia incomoda al que será su principal adversario político hasta el 1 de marzo, el PNV, que ya preveía este paso.
La pugna entre las dos formaciones nacionalistas se encona a medida que se acerca la cita con las urnas. Todavía resuenan las declaraciones del presidente del PNV, Iñigo Urkullu, tras conocer la decisión de EA de concurrir en solitario a los comicios autonómicos, cuando no consideraba rival al partido de Ziarreta. El respeto que ambas fuerzas se habían profesado en un principio, sin embargo, pronto comenzó a resquebrajarse.
El último capítulo de unos desencuentros que en los últimos meses se han multiplicado, fue la reciente denuncia de los jeltzales sobre la disparidad de criterios en EA en los ayuntamientos de Azpeitia, donde desalojaron ANV del gobierno municipal, y Busturia, donde cedieron el mando a los aeneuvistas. La réplica de la formación socialdemócrata no se hizo esperar y acusó a los peneuvistas de actuar con «prepotencia».
EA ha aprovechado la estrategia electoral «centrista» y sin menciones al referéndum del PNV -que se refiere a él con el eufemismo del derecho a decidir- para hacer bandera de lo que considera un compromiso del Gobierno tripartito. En este contexto, en una entrevista en EITB, Ziarreta pidió ayer un debate cara a cara con Ibarretxe para que se sepa «por qué la consulta no se ha celebrado, por qué el PNV ha votado en el Parlamento vasco para que ondee la bandera española, y por qué la propuesta de Nuevo Estatuto Político lleva cinco años escondida en el cajón».
«Una burla»
La expedición de EA a Estrasburgo, encabezada por Unai Ziarreta e integrada por el europarlamentario Mikel Irujo y el candidato a la Cámara vasca por Álava Rafa Larreina, partirá a primera hora del próximo martes del aeropuerto de Hondarribia con destino a Bruselas. Su intención es presentar el recurso contra la decisión de prohibir el plebiscito en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos al día siguiente. Ziarreta se cuestionó «dónde quedan aquellas palabras del PNV diciendo que se iba a presentar este recurso». En su opinión, «no hay voluntad» por parte de los jeltzales. «Fue también un brindis al sol», interpretó.
El líder de EA empleó estos argumentos para restar «credibilidad» a la propuesta de reforma estatutaria presentada por el PNV para el año 2020 limitada a los tres territorios. «Es una burla para los abertzales de corazón que creyeron en la consulta y que creyeron en la propuesta de Nuevo Estatuto», recalcó.