El estafador Bernard Madoff se coló ayer en la junta extraordinaria de accionistas del Santander. La asamblea fue convocada para aprobar la ampliación de capital necesaria para cerrar la compra del banco norteamericano Sovereign, pero varios inversores aprovecharon la presencia del presidente de la entidad para pedir explicaciones por el millonario fraude del 'broker' norteamericano. Emilio Botín aseguró que su grupo está estudiando «todos los aspectos relacionados» con el caso y «valorando el posible ejercicio de acciones legales».
El mayor timo piramidal de la historia volatilizó 37.000 millones de euros en todo el mundo. El Santander resultó salpicado. A través de Optimal Strategic, gestionaba fondos de clientes por valor de 2.330 millones ligados a productos de la firma Bernard L. Madoff Investment Securities. El bufete Cremades y Calvo-Sotelo representa a parte de los inversores afectados y Luis Bericat, uno de sus socios, acudió a la junta de ayer para pedir aclaraciones acerca de si el banco se hará cargo de los perjuicios causados.
Bericat trasladó a Botín el «vivo interés» de sus representados por saber cómo les va a afectar la estafa y cuál será la actitud del Santander. Se refería a si la entidad ha decidido, tras mes y medio, resarcir primero a los «cientos de clientes, inversores y accionistas» que han perdido su dinero porque «se lo han robado» y después tratar de recuperarlo, o a la inversa. También solicitó que se aclare si el banco tiene previsto realizar provisiones por el importe de lo desaparecido con el fin de hacer frente a posibles reclamaciones.
Botín, además de anunciar posibles acciones legales, justificó la confianza de la entidad en Madoff en el hecho de que era un 'broker' «autorizado, registrado y supervisado» por la Comisión de Valores de Estados Unidos. El presidente del Santander entró en el debate haciendo una «excepción» porque dijo entender la inquietud de los inversores, pero zanjó pronto el asunto y no adelantó qué hará el banco.
Créditos a firmas solventes
Aún así, varios accionistas aludieron al 'caso Madoff' en sus intervenciones -uno llegó a decir que el Santander se había comportado como una «organización criminal», motivo por el que se le retiró la palabra- y alguno reclamó al consejo de administración una respuesta «clara, rápida y contundente» ante el escándalo para salvaguardar la imagen de «solvencia y seguridad». «Seguiremos cuidando al máximo a nuestros clientes», apuntó Botín.
La junta aprobó la ampliación de capital para cerrar la compra del 75% del Sovereign que aún no controla con el 96,93% de los votos. La operación, que permitirá la expansión del grupo cántabro en Estados Unidos, se materializará este mes si mañana es refrendada por los accionistas de la entidad norteamericana, que aportará en torno a 600 millones al beneficio en 2011.
Botín aprovechó el cónclave para adelantar que el Santander anunciará el 5 de febrero unos resultados anuales «magníficos, de los mejores de la banca mundial», aunque no precisó la cifra. Algunos analistas creen que no alcanzará los 10.000 millones de euros previstos.
Además, dijo ser «muy optimista» respecto a los resultados de los próximos ejercicios porque, aunque «los momentos son difíciles, las fortalezas del grupo son muy grandes». Negó que su entidad haya cerrado el grifo del crédito, algo que le había reprochado una accionista. De hecho, está deseando dar préstamos -enfatizó-; pero, eso sí, a «empresas solventes». Para ello -explicó- mantiene una línea de 84.000 millones sin operar en varios bancos centrales.