Erne ha invitado a todos los ertzainas que trabajan en la calle a abrigarse con sus propias prendas ante la falta de una respuesta inmediata por parte de Interior. El sindicato denunció la semana pasada al departamento que dirige Javier Balza ante Inspección de Trabajo por no dotar de ropa apropiada a los agentes de Seguridad Ciudadana que soportan temperaturas de hasta ocho grados bajo cero en Vitoria con un simple anorak y unos guantes de cuero. No disponen de ninguna prenda para cubrirse el cuello o la cabeza, salvo la txapela.
El sindicato va a enviar emails masivos y fax a la mayoría de sus 3.500 afiliados, además de colocar una 'oharra' (comunicación) en los tablones de anuncios de todas las comisarías de la Ertzaintza donde se animará a los agentes a ponerse sus propios 'buff', gorros de lana, guantes, ropa interior, polos de cuello alto y todo lo que necesiten, aunque no sea de dotación, para protegerse del frío.
Concentraciones
La central se hace «responsable» de las posibles consecuencias que para los policías pueda tener esta conducta, que puede ser castigada con expediente disciplinario al saltarse la uniformidad. Erne les ofrece «cobertura y apoyo con todos los medios a nuestro alcance», entre ellos la asesoría jurídica. Tampoco descartan convocar concentraciones frente a las comisarías donde se tomen «medidas de represalia».
El Departamento de Interior se comprometió a realizar un informe sobre el asunto, pero el sindicato considera que requiere una «respuesta inmediata». Uno de los escollos lo representaba el hecho de que la ropa térmica es inflamable, por tanto habría que buscar otro tipo de tejido ignífugo, como el resto del uniforme.
«No vamos a permitir que la inoperancia del departamento afecte a la salud de los ertzainas», advierte en el escrito Erne. Además, reclama que se cree una «mesa de materiales», donde estén presentes los delegados de prevención de los sindicatos, además de representantes de Interior, para acordar la dotación más adecuada en cada momento.
En las últimas semanas, los agentes que custodian las comisarías han tenido que soportar temperaturas gélidas sin poder cubrirse la cabeza y el cuello, bajo amenaza de sanción. En opinión de la central, esta orden es discriminatoria ya que otras unidades, como los motoristas de Tráfico, sí cuentan con ropa apropiada contra el frío.