La Caixa y la BBK cerraron ayer un acuerdo con la promotora iurbenor que permite sortear la suspensión de pagos de la empresa, al tiempo que rescata de forma definitiva el principal proyecto residencial de Vizcaya, bautizado como 'Puerta Bilbao', en el que se construirán 2.000 viviendas en las antiguas instalaciones de Sefanitro y Befesa en Barakaldo. Fruto del acuerdo, las dos entidades financieras pasan a ser propietarias de la mayor parte de los terrenos: 235.000 metros cuadrados. Los 15.000 restantes permanecerán en manos de la compañía. Aunque no se ha desvelado el precio pagado por ambas cajas de ahorro, fuentes consultadas por EL CORREO señalaron ayer que es «algo superior» a la hipoteca de 282 millones que existía sobre el solar.
El acuerdo ha sido producto de intensas negociaciones desarrolladas desde la última semana de 2008, ya que la crisis inmobiliaria y el estrechamiento del mercado financiero habían colocado a iurbenor -una sociedad participada al 50% por iurbentia y Afer- en una coyuntura muy comprometida. Fuentes del grupo Afer, que preside Jabyer Fernández, señalaron ayer que la resolución adoptada «permite afrontar en situación óptima este tiempo de crisis y seguir adelante con los proyectos y contratos en vigor».
Zanjar deudas
La inmensa mayoría de la deuda de la promotora estaba constituida por el crédito concedido por la BBK, La Caixa y el Santander que sirvió para pagar la compra de los terrenos. La caja catalana ha adquirido la participación que tenía el banco en ese préstamo, por lo que se hará con la mayor parte del suelo. Con el compromiso firmado ayer, esa hipoteca quedará completamente zanjada. Mientras tanto, iurbenor mantendrá, libre ya de cargas, los 15.000 metros cuadrados que están destinados a la edificación de viviendas de protección oficial. Esa superficie está ya comprometida con cuatro cooperativas, que tienen formalizadas opciones de compra sobre ella. El traspaso definitivo a esas entidades, previsto para los próximos meses, permitirá a la empresa obtener un ingreso que reforzará su posición de liquidez.
Aunque la suspensión de pagos de la constructora Urazca tenía algunos datos globales más abultados -el pasivo rondaba los 400 millones de euros -, buena parte de sus inversiones inmobiliarias se situaban fuera de Euskadi. De ahí que la crisis de iurbenor se había convertido en el 'pinchazo' más importante del sector del ladrillo en el País Vasco. Este hecho ha sido clave en la decisión final, ya que las dos cajas de ahorro han tenido en cuenta también el enorme impacto social que podía tener la quiebra del proyecto.
Otro de los elementos que han pesado en las negociaciones, para animar a los dos partes a ceder en sus posiciones iniciales, ha sido la existencia del compromiso con las cuatro cooperativas. Unas 480 personas habían entregado ya cantidades a cuenta a esas firmas para adquirir los terrenos, por lo que los problemas financieros de la compañía suponían un serio revés para ellas. Aunque desde el primer momento la empresa y las entidades financieras manifestaron su voluntad de preservar los intereses de este colectivo, de no haber alcanzado el acuerdo todos los trámites habrían sido mucho más complejos. Mientras tanto, La Caixa y la BBK deberán definir en un futuro inmediato el destino de los terrenos que han adquirido, en los que se iban a construir 1.300 viviendas libres y en los que estaba previsto destinar 95.000 metros cuadrados a oferta de servicios.
Evitar los juzgados
iurbenor había telegrafiado con claridad sus dificultades económicas. A finales del pasado mes de diciembre sus responsables formalizaron ante un juzgado de Bilbao la solicitud de apertura de un procedimiento concursal -lo que tradicionalmente se denominaba suspensión de pagos-, ante la imposibilidad de hacer frente al pago de una de las cuotas del crédito. A pesar de ello, la compañía expresó desde el primer momento que su deseo era alcanzar un acuerdo y evitar el procedimiento judicial. Incluso, en esta misma línea, iurbenor decidió la pasada semana paralizar por completo la solicitud, al no atender el requerimiento del juez para que ampliase la información sobre la situación patrimonial de la empresa.
La crisis de iurbenor, además, había colocado en una posición complicada al grupo Afer -su accionista de referencia-, que participa en algunas obras simbólicas en la comunidad autónoma y que obtiene con esta operación un importantísimo balón de oxígeno. Entre ellas, uno de los tramos del Tren de Alta Velocidad o la construcción de la Torre Iberdrola en el centro de Bilbao.