Los periodistas y los responsables y técnicos del Tren de Alta Velocidad son «objetivo» de ETA. Así lo declara la banda terrorista en un comunicado difundido anoche donde utiliza términos extremadamente duros contra este proyecto, contra el colectivo periodístico y contra diferentes medios de comunicación, los mismos en cuyas instalaciones causó graves daños con un coche bomba en la pasada Nochevieja en Bilbao. El texto asume el asesinato de Inaxio Uria -perpetrado el 3 de diciembre en Azpeitia- y los atentados con explosivos contra la sede de EiTB, el 31 de diciembre, y un repetidor en el bilbaíno monte Arnotegui -20 de noviembre-. En el caso del crimen del industrial guipuzcoano, los terroristas no dudan en emplear la palabra «ejecución» y justifican la orden de asesinar a tiros a Uria por su vinculación a las obras del TAV y por «negarse a pagar el impuesto revolucionario».
La organización armada manifiesta en el comunicado -enviado a 'Berria' y 'Gara' y encabezado por una frase de solidaridad con el pueblo palestino- que hace tiempo ya advirtió de que los responsables del plan ferroviario, un «proyecto destructor», estaban en su diana. Anoche repitió la amenaza, pero de un modo, si cabe, más intimidatorio. «Queremos enviar un aviso claro a los ingenieros, técnicos superiores, responsables o dirigentes de empresas que participan en las obras o tienen que ver con ellas para que suspendan los trabajos y se pueda producir el debate público que están reclamando los agentes populares. Mientras se siga adelante con esta destrucción y este macroproyecto por decreto y sin debate público, los citados responsables y sus propiedades serán objetivo de ETA».
La cúpula etarra llama -como en anteriores mensajes- a la sociedad vasca a «levantarse contra el TAV», al entender que «sólo la presión popular puede detener este proyecto destructivo».Y es en este punto donde hace converger su amenaza contra el futuro tren con la presión a los medios de comunicación.
«Comisarios políticos»
En su historia, ETA ha atacado, herido y asesinado a periodistas -Portell, López de Lacalle o el director financiario del 'Diario Vasco' Santiago Oleaga, entre otros-, además de convertirles en blanco de sus campañas amenazantes. Anoche reiteró este acoso al colectivo empleando de nuevo una terminología dura y directa. Uno de sus argumentos para este ataque es que las opiniones contrarias al TAV son objeto de «censura» y las empresas periodísticas sólo levantan «el veto para manifestarse contra ETA».
La organización explica que el atentado de Nochevieja tenía como blanco no sólo la Radiotelevisión vasca sino también la cadena Antena 3, los diarios 'Expansión' y 'El Mundo' y la emisora Onda Cero, todos ellos situados en el mismo edificio de la antigua Feria de Muestras de Bilbao. Respecto a las compañías de difusion nacional, afirma que se trata de «supuestos medios de comunicación que trabajan en favor del fascismo español» y a las órdenes del «ministro de Interior de turno» en su «labor de hostigamiento contra el independentismo».
«En cuanto instrumentos para legitimar los ataques que sufre nuestro pueblo e impulsar la situación de represión que sufre Euskal Herria, han sido objetivo de nuestra acción y también lo serán en adelante», añade.
ETA avisa que si ha atentado contra EiTB ha sido como «respuesta a la responsabilidad» que esta empresa «ha tomado siguiendo las órdenes de Sabin Etxea, desfigurando el conflicto que vive Euskal Herria». Se queja, por ejemplo, de que en sus informativos llame terroristas a los etarras y tome como datos fidedignos las declaraciones «forzadas mediante tortura en calabozos de la Policía y la Guardia Civil».
Esa labor de «tergiversación», agrega la banda, se lleva a cabo «por medio de los comisarios políticos, redactores jefes y director colocados desde Sabin Etxea». Y responsabiliza a la radiotelevisión pública de «hacer efectivo 'de facto' el apartheid político mediático y la ilegalización que está soportando la izquierda abertzale, sometiéndose a los dictados de España».
«No vamos a decirle nosotros a nadie cómo tiene que desarrollar su trabajo de periodista», reconocen los etarras, que a renglón seguido aseveran que seguirán «denunciando las actitudes que suponen poner el periodismo al servicio de la función policial». «Hacemos un llamamiento claro a los responsables de EiTB. Que actúen con responsabilidad. Que dejen de convertir a EiTB en otro arma para atacar al independentismo», subrayan.