La Confederación Empresarial de Bizkaia (Cebek) reclama a la banca que asuma un «papel más decidido» a la hora de conceder créditos a las empresas para que puedan afrontar la crisis, a la vez que insta a los sindicatos a «engrasar» la «herramienta del diálogo».
El presidente de la patronal vizcaína, José María Vázquez Eguskiza, lamentó ayer que las instituciones financieras «no estén respondiendo a la generosidad» que los contribuyentes están demostrando con ellas. «Si se da dinero público a la banca para que haya liquidez, debiera ser así» -declaró-, «no sea que vayamos a aplicar fondos públicos a rescatar los negocios que nos han llevado a esta situación».
El dirigente empresarial recordó que hay gobiernos que se están planteando la toma accionarial en bancos y grandes empresas, e insistió en la necesidad de que los líderes mundiales adopten un criterio común sobre cómo hacer frente a la crisis. «No puede ser» -dijo-, «que cada pocas semanas aparezcan flujos de miles de millones en uno u otro sentido sin un criterio previo compartido».
En cuanto a la relación con los sindicatos, Vázquez Eguskiza lamentó que el diálogo social esté «estancado» y que se haya perdido «el entrenamiento de hablar». El presidente de Cebek manifestó que «en estos tiempos de conflictividad laboral» sería «muy útil» que la «herramienta del diálogo» con los sindicatos fuera «una maquinaria bien engrasada». En este sentido, aseguró que le gustaría comunicarse con los nuevos secretarios generales de las centrales para analizar la coyuntura, pero «nadie nos ha llamado para presentarse».
A este respecto, el secretario general de Cebek, Francisco Javier Azpiazu, afirmó que en la próxima negociación colectiva plantearán convenios plurianuales, adecuados a la actual coyuntura, y se hará un «esfuerzo» por controlar los costes laborales, por lo que advirtió de que descartan reducciones de jornada, «que no conducen a nada». Azpiazu recordó que este año tendrán que negociar sus convenios cerca de 15.000 empresas industriales, de servicios y de comercio, que emplean a más de 100.000 trabajadores.
Parón del consumo
En su análisis sobre la coyuntura actual, Cebek prevé para este año la destrucción de unos 5.000 empleos en Vizcaya, así como un crecimiento del 0,5%, en caso de que todos los factores que contribuyen al desarrollo de la economía «jueguen a favor». Un objetivo más «voluntarista» que real, según reconoció Vázquez Eguskiza.
A juicio del presidente de la patronal vizcaína, la inversión privada retrocederá por la restricción crediticia y el consumo ya está sufriendo una «importante desaceleración». Como ejemplo, citó el desplome en las ventas de vehículos, con una caída del 45% de la matriculación en noviembre pasado. El único elemento positivo es que el desarrollo de importantes infraestructuras como la 'Supersur' o la 'Y' vasca están «paliando en parte la crisis inmobiliaria del territorio», apostilló.
Para hacer frente a la crisis, de la que Vázquez Eguskiza dijo que puede durar dos o tres años, las recetas de Cebek pasan por medidas financieras, laborales y fiscales. Entre ellas, además de la apertura del grifo de los préstamos por parte de la banca, la reducción de cotizaciones sociales y de costes laborales, el aumento de la productividad de los trabajadores y las rebajas de impuestos a las empresas.