Mari Mar Blanco es la gran novedad en las listas con las que el PP se presenta a las elecciones vascas. Concurrirá en el sexto puesto de la plancha por Álava, lo que le garantizaría la elección como parlamentaria si su partido repite al menos los resultados de hace cuatro años, en los que logró 15 escaños. En la actualidad, trabaja en el Senado, participa como vocal en el comité ejecutivo nacional y colabora con varias plataformas de apoyo a víctimas. Pero hablar de esta mujer es inevitablemente hablar de su hermano, Miguel Ángel Blanco.
-Si es elegida, daría el salto a la primera línea de la política. ¿Siente vértigo?
-No es eso. La verdad es que asumo esta etapa que comenzaría el 1 de marzo con muchísima responsabilidad e ilusión por conseguir el cambio que necesita el País Vasco. Tengo ganas de tirar para adelante.
-¿Cuál fue su primera reacción al conocer la propuesta?
-De sorpresa, no me lo esperaba. Pero no me lo pensé demasiado. El mismo día que me llamaron, decidí que ya era hora de dar el paso. También es cierto que en los últimos once años he hecho política, porque he defendido las ideas de mi hermano, defendiendo su memoria y la de todas las víctimas.
-¿Una de las primeras personas en las que pensó cuando recibió la propuesta fue en su hermano?
-Pensé muchísimo en él, sobre todo cuando tomé la decisión de decir que sí. Le pedí mucho apoyo y ayuda allá donde esté. Hoy más que nunca me acuerdo de que a mi lado tuve un gran maestro que me enseñó a defender unos principios en los que siempre he creído.
-¿Se siente fuerte para el reto?
-Muy fuerte. Creo que el País Vasco necesita un Gobierno que mire por los intereses reales de los vascos. Que sea capaz de garantizar nuestra seguridad y libertad.
-Dicho con todo el respeto, será consciente de que algunos la criticarán, al considerar que ocupa un puesto de relevancia en las listas más que por sus méritos por ser hermana de un símbolo en la lucha contra ETA.
-Yo sé por qué me han propuesto. No sólo por ser 'hermana de', sino porque tengo ya una experiencia de once años defendiendo la paz y la libertad. Haré todo lo posible para demostrar que tengo capacidad para ser parlamentaria.
-En el Parlamento escuchará cosas que no le van a gustar.
-Cuando una toma una decisión, hay que tener confianza. No temo enfrentarme a otros políticos porque creo en unas ideas.
-¿Teme que le genere algún tipo de problema compaginar su cargo y colaborar con el Foro Ermua o la AVT?
-Es perfectamente compatible. Seguiré defendiendo a las víctimas, honrando su memoria y dignidad, como hace el PP. Seguiré al frente de la fundación Miguel Ángel Blanco y lucharé para que la memoria de las víctimas no sea utilizada como moneda de cambio.
-Lleva once años ejerciendo actividades políticas, pero quizá su faceta profesional es más desconocida ¿A qué se dedica?
-Trabajo en el Senado, con el secretario cuarto de la mesa, Ramón Rabanera. De ahí sale mi nómina. Nunca he recibido aportación económica alguna desde la fundación, ni las conferencias, ni las mesas redondas. Trabajo como todos, para tener un sueldo y, dentro de mis posibilidades, colaboro con la fundación, el Foro Ermua y la AVT.
-Como parlamentaria, ¿cuál sería su parcela política preferida?
-Es una decisión que depende de mi presidente, Antonio Basagoiti, y del partido. Pero si se me permite, me gustaría tratar temas relacionados con Interior, Justicia; en todo lo que tenga que ver con la causa de las víctimas. Me gustaría llevar su voz al Parlamento. Es muy importante.
Partido «fuerte y unido»
-¿Cómo ve las elecciones vascas?
-Son de las más importantes. El País Vasco vive una situación negativa por la falta de paz, pero también por la grave crisis. Y tenemos un Gobierno más interesado en dividir que en resolver los problemas.
-Comparte unas listas renovadoras que integran a los críticos. ¿Ve un partido en paz que ha pasado ya la página de la crisis tras la renuncia de María San Gil?
-Sí. El PP se presenta fuerte, unido. Se ha demostrado a través de las listas que se han dejado atrás esos malos momentos. Ahora hace falta que el PP vasco mejore sus resultados y que el próximo lehendakari sea Antonio Basagoiti.
-¿Podrán enganchar a votantes desencantados de PNV y PSE?
-Antonio está haciendo una campaña muy buena. Con un mensaje nítido, sin engaños, para resolver los problemas. El PNV no aporta soluciones porque sólo tiene en la cabeza el 'Plan Ibarretxe 2' y el PSE únicamente plantea la continuidad. Los socialistas se preparan ante posibles pactos con el PNV o el pacto a la catalana con EB y EA. Pero entre todos haremos lo posible en el PP por atraer a esos votantes.
-¿Le gusta Mayor Oreja como candidato a las europeas?
-Es la mejor elección que podía hacer Mariano Rajoy. Jaime Mayor Oreja ha defendido magníficamente los intereses de España en Europa.
-¿Qué le parece el fichaje de San Gil por la Faes de Aznar?
-Ha recuperado a una persona con un referente moral tremendo para mí. San Gil es muy importante y necesaria en la política española.