Patxi López aprovechó ayer la presentación pública de las listas electorales de su partido para responder a Iñigo Urkullu. El presidente del PNV había señalado en una entrevista en EL CORREO que lo que está «en juego» en las elecciones del 1 de marzo no es si hay un lehendakari nacionalista, sino el propio «autogobierno» si se configura una alianza entre el PSE y el PP. Una declaración que, para el candidato socialista, es una «barbaridad». «Lo que está en juego es la sanidad, la educación, las infraestructuras o la economía de este país», resaltó.
Rodeado de cerca de 300 miembros de su partido, López participó en un acto de marcado tono electoral. Un mitin en toda regla. Aunque la campaña comienza de manera oficial el 13 de febrero, ayer se demostró que, en realidad, ya ha arrancado. Fue una intervención en la que, una vez más, el candidato del PSE intentó tocar la fibra sensible de sus militantes ensalzando los valores del socialismo y a la necesidad de lograr un «cambio» que no pase «facturas a nadie» pero que sirva «para salir de la apatía y la desconfianza en la que nos han sumido diez años de Ibarretxe». «No queremos gobernar por tocar poder y pisar moqueta», enfatizó.
Durante un discurso en el que recorrió buena parte de la historia del socialismo vasco y que inició y concluyó en euskera, López abogó por crear una «gran alianza de ciudadanos» que no se «resignan a soportar otros cuatro años de más de lo mismo». En una intervención plagada de frases de impacto, el líder del PSE afirmó: «Salgamos a la calle a pregonar a los cuatro vientos que el cambio llama a nuestras puertas y que es imparable».
Pero López también aprovechó para lanzar varios recados al PNV y a su presidente, Iñigo Urkullu. «Lo que está en juego» -afirmó- «es la educación, las infraestructuras y la economía de este país. Nos jugamos saber utilizar el autogobierno para resolver problemas, no como hacen ellos para crearlos», afirmó en respuesta al líder jeltzale.
«Arrimar el hombro»
En este sentido, volvió a pintar dos cuadros: uno en «blanco y negro», el de un Gobierno vasco que «no hace nada de fundamento» para afrontar la crisis; y otro en «color», el de un PSE que mientras ha estado en la oposición se ha esforzado en «arrimar el hombro» contribuyendo «a sacar adelante 35 leyes». «No para salir en auxilio de Ibarretxe, como dice el PP, sino para que este país avance», matizó López, quien aseguró que gracias a su formación los ayuntamientos tienen más dinero y se ha «honrado» a las víctimas del terrorismo.
Y, en esta misma línea, desgranó varias medidas que tomará en cuanto arranque la próxima legislatura. Así, anunció que la primera semana presentará un «plan de choque» contra la crisis económica porque en Euskadi «no hacen falta recursos, sino ideas». Asimismo, aseguró que durante el primer año de su mandato se aprobarán varias leyes, entre ellas, la de la Vivienda, la Municipal o los modelos lingüísticos, algo para lo que necesitará el apoyo de otros grupos parlamentarios. «Vamos a modernizar los servicios públicos», insistió.
López, que alabó el papel de la juventud vasca -«protagonistas del presente»-, también desveló que la educación será «el eje fundamental del cambio».