El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la entrevista que ha ofrecido esta mañana. / Efe
Gestos individuales contra la crisis
El presidente Zapatero ha asegurado que "todos" los ciudadanos pueden contribuir a que la economía española soporte la crisis, para lo que les ha pedido que ahorren energía y que "quien crea que no va a tener problemas, continúe con su consumo".
Zapatero ha destacado la necesidad de que "todos -gobierno, bancos, empresas y ciudadanos- hagamos un esfuerzo conjunto" para superar la crisis en las mejores condiciones posibles.
Además, ha recordado que la reducción de los tipos de interés y de la tasa de inflación pondrán 40.000 millones de euros más a disposición de las rentas de las familias a las que ha instado, además, a "ahorrar energía y consumo eléctrico", para reducir la factura energética que paga España por su elevada dependencia energética.
Zapatero se ha mostrado convencido de que la economía española se va a recuperar "en el mismo momento en el que el contexto internacional lo facilite".
"Este es un país fuerte", aseveraba, y aseguraba que es optimista, que no se resigna y que el Gobierno trabajará incluso para mejorar sus propias previsiones económicas.
El plan del Gobierno de inyectar dinero a la banca no está teniendo los efectos esperados. El dinero sigue sin llegar a las familias y empresas y por eso el presidente del Gobierno ya ha adelantado que en su próxima reunión con los representantes de los bancos y cajas les reclamará que "agilicen y faciliten" el crédito para mejorar la financiación. El encuentro será este mismo mes.
José Luis Rodríguez Zapatero ha explicado en una entrevista en la Cadena Ser que en la cita les trasladará que el Ejecutivo "sigue estando detrás para respaldar al sistema". También se ha mostrado dispuesto a escuchar su opinión. El presidente ha recordado que los gobiernos europeos tuvieron que salir "con todas sus fuerzas" a respaldar al sistema financiero porque se "hundía", tras lo que se acordaron unas medidas que se aprobaron en noviembre y entraron en "funcionamiento" en diciembre. "Hay un periodo lógico en el que teníamos que comprobar cómo reaccionaba el sistema financiero", ha apuntado Rodríguez Zapatero, que ha asegurado que el Gobierno es consciente de que las familias y las pequeñas y medianas empresas siguen teniendo dificultades para lograr préstamos, una situación que, señalaba, "debemos empezar a superar".
"Es verdad que las entidades financieras argumentan que después de lo sucedido deben tener una garantía de solvencia mayor en su funcionamiento", ha añadido el presidente del Ejecutivo, aunque ha subrayado que en los últimos tiempos se ha pasado "de un escaso temor a dar crédito a un miedo muy grande a facilitarlo".
Zapatero ha reiterado que el Ejecutivo no ha dado "subvenciones" a ningún banco, si no que se ha limitado a facilitar liquidez al sistema financiero mediante la compra de activos y avalando las emisiones de deuda. "Les respaldamos para que no se hundieran y recuperasen poco a poco la confianza", matizaba el presidente del Gobierno, que ha recordado que la crisis tuvo su origen en un modo de gestionar el sistema financiero basado en la "autorregulación y en no hacer controles".
El presidente mantiene el optimismo
"Este es un país fuerte", ha reiterado Zapatero, al tiempo que aseguraba que es optimista, que no se resigna y que el Gobierno trabajará incluso para mejorar sus propias previsiones económicas. "Nuestro principal problema es el desempleo y el compromiso del Gobierno es apoyar a las personas que se vean afectadas y lanzar iniciativas con sindicatos y empresarios para crear empleo y hacer mas competitiva la economía", indicaba.
Respecto al número de parados a los que se tendrá que enfrentar ha reiterado que el Ejecutivo va a trabajar para que no se llegue a los cuatro millones y ha recordado que todavía hay 2,6 personas activas por cada una que percibe una pensión.
Preguntado por la posibilidad de ampliar el periodo de cobro de la prestación por desempleo, Zapatero ha vuelto sobre el plan de estimulo económico puesto en marcha por el Ejecutivo y ha explicado que "a partir de ahí", es decir en función de los resultados de esas medidas y en el marco del diálogo social, se tendrá en cuenta las decisiones que se adopten sobre la citada prestación.
Zapatero ha aprovechado su intervención para defender la gestión del vicepresidente, Pedro Solbes, y ha asegurado que el ministro no es pesimista sino que cuenta con una gran sentido de la responsabilidad. "Si hay algo que lo caracteriza -a Solbes- es la solvencia y la seriedad", decía Zapatero, que ha asegurado que el titular de Economía aporta "solvencia y seguridad" tanto en la gestión de los recursos públicos como ante los operadores, los inversiones y los gobiernos europeos.