Titín III, que ha entrado en el selecto club de los cuarentones, obtuvo ayer una victoria contundente en el Campeonato de Parejas. En compañía de Pascual, que firmó una de sus actuaciones más convincentes desde su debut, apabulló (22-8) a Bengoetxea VI y Rubén Beloki.
La vida para un pelotari es un camino con muchas bifurcaciones. Y cuando se va estrechando la carretera y se entra en una edad donde es difícil circular, sólo sobreviven los fuera de serie. Titín III lo es con letras mayúsculas y sabe sobreponerse a las dudas y carencias. Prosigue impartiendo lecciones de profesionalidad y competitividad por los frontones.
El público siente por el riojano una gran veneración y respeto. Se lo ha ganado a pelotazos desde aquel 13 de septiembre de 1992, cuando debutó en el frontón de Baños de Río Tobía. En Mungia fue recibido al grito de 'zorionak zuri' y en el transcurso del partido se oyó un coro de voces de ánimo: ¡Titín, Titín!... El mismo que utilizan sus paisanos en su feudo del Adarraga.
Sin embargo, en la fiesta se coló, sin invitación previa, la perversa humedad. Desde el tanto 12 la pared izquierda se impregnó de agua lo mismo que en el suelo de la cancha. Mantener el equilibrio fue un auténtico ejercicio de funambulismo. Fueron varios los tantos que subieron al marcador por la inercia de está situación. Fallo garrafal de la organización, que debió prever el problema con antelación en un recinto con reiterados antecedentes.
Con la humedad, los cofrades del juego de aire obtienen muchas más ventajas que los que utilizan el juego a bote. Y que se sepa, Titín III es un fiel aliado del espacio. Con el gancho, la volea y el sotamano, evita todas las incidencias que provoca la pelota cuando impacta con el suelo y las paredes.
Sin firmar una de esas actuaciones deslumbrantes -aún no ha encontrado ese punto demoledor-, finalizó 13 tantos. Una estadística que se puede comparar numéricamente a uno de los muchos días de gloria de su dilatada carrera profesional. Con sus dejadas rompió los riñones de su riva. Y sólo dejó de poner en el frontis tres pelotas.
El partidazo de Íñigo Pascual fue para enmarcar. Acabó cinco tantos y no erró una pelota. Su derecha fue un martillo pilón para las defensas de su paisano de Burlada. Y estuvo muy atento a los amagos sorpresivos del de Tricio, con el que se va ensamblando perfectamente.
Oinatz Bengoetxe no estuvo a la altura de su prestigio, la del campeón del Manomanista. Defraudó a los muchos pelotazales que acudieron hasta la localidad vizcaína y a sus propios técnicos. Estuvo muy mal en tareas defensivas, una de sus mejores facetas. Y a la hora de arrimar el hombro se inhibió.
Rubén Beloki respondió a los buenos comentarios vertidos en sus dos anteriores actuaciones por los entendidos en materias pelotísticas. Defendió con uñas y dientes su parcela, aunque se encontró con un rival que se mostró intratable. Cedió sólo un tanto.
Cita en Tolosa
Esta tarde (16.30) se cierra la tercera jornada del Parejas en el Beotibar de Tolosa con la presencia del único representante vizcaíno en la competición. Se trata de Berasaluze VIII, que tendrá cubiertas las espaldas por Aritz Begino. Sus rivales son Xala y Laskurain.
Es un choque de contrastes. El de Berriz define muy bien los tantos. A Xala le gusta explorar los cuadros largos. En el encuentro complementario, Arretxe II y Otxandorena contra Retegi BI y Zearra.
0-4, 2-4, 2-9, 4-9, 4-13, 6-13, 6-15, 7-15, 7-16, 8-16 y 8-22.
lleno total en el frontón de Mungia ante el atractivo choque. El dinero se cantó a la par