Las campas de Tellaetxe en Gorostiza (Barakaldo) se tiñeron de rojo durante el Campeonato de Vizcaya de Cross. El Santutxu-Ercoreca, con las mejores atletas vascas del momento, ofreció espectáculo a lo largo de la prueba absoluta femenina, resuelta con el segundo título provincial para Leire Medina, que ha vuelto al atletismo con renovadas energías. En hombres, la competición tuvo un argumento ya visto en anteriores ocasiones. Desgaste de Unai Sáenz de la Fuente y victoria final para El Miloudi Dabhi, que revalidó su título.
Los aficionados que acudieron a Barakaldo pudieron contemplar una de las pruebas femeninas más competida, disputada y entretenida de los últimos años. Hasta cuatro campeonas de Vizcaya de cross -Leire Medina, Cristina Petite, Virginia Berasategui e Iraia García- se enzarzaron junto a la alavesa Raquel Llamas en una batalla sin cuartel por la hegemonía entre atletas de un mismo club. El rojo del Santutxu dominó desde el primer metro, pero las protagonistas se alternaron en la cabeza. De todas ellas, Cristina Petite y Virginia Berasategui fueron las más generosas en su esfuerzo, mientras que Leire Medina fue la más astuta y la mejor en el momento decisivo.
Tras un par de temporadas ausente de la alta competición, Medina vuelve a estar en lo más alto del panorama atlético vasco y ayer, a sus fuerzas hubo que añadir su saber estar a la espera de su momento, alejada de la lucha en la que se enfrascaron sus dos principales rivales en un generoso desgaste que engrandeció la competición. Si Medina fue la ganadora, Berasategui fue la gran animadora. Sabedora de que en una llegada en grupo sus opciones eran mínimas, optó por romper la carrera en las dos últimas vueltas. Petite, nueve veces campeona de Vizcaya, aceptó el cuerpo a cuerpo en pos de su sueño de la decena de títulos, hasta que una torcedura de tobillo enterró la mayor parte de sus opciones.
En esta situación, la triatleta se creció en cabeza, pero Medina todavía no había jugado sus bazas. Bien tapada junto a Llamas y García, avanzó metros para ponerse en cabeza en el momento de la verdad, y ya nadie le planteó resistencia. La ganadora en 2003 revalidó éxito seis años después, mientras por detrás todavía quedaban cosas por decidir. Berasategui, extenuada, veía como se le escapada la segunda plaza al tropezar con un bordillo a 50 metros de la meta. Petite, dolorida, se hacía con la segunda plaza, por delante de Llamas e Iraia García, que se colgó el bronce ante la desesperación de la triatleta vizcaína.
La prueba masculina tuvo menos historia. Resultó un monólogo de Unai Sáenz de la Fuente, quien era consciente de que en la última vuelta, El Miloudi iba a imponer su gran final para sumar una nueva victoria, como así sucedió. Imanol Marroquín completó el podio.