Conoce Vitoria como pocos. Luis Mendizábal, sociólogo del Ayuntamiento de la capital alavesa, la estudia desde hace más de dos décadas. Un tiempo en el que la ha visto evolucionar y, sobre todo, crecer «a un ritmo muy bajo, como el del resto de Europa». Ahora, con los padrones municipales recién actualizados, confirma la preferencia de los vitorianos por fijar su residencia en pueblos «más tranquilos» de la provincia.
-Álava sumó 6.000 nuevos vecinos en 2008 y 4.000 durante este último año. ¿La provincia crece a buen ritmo?
-Es un crecimiento muy bajo, igual que ocurre en el resto de Europa occidental. Sin embargo, aunque no son unas cifras como para echar las campanas al vuelo, cada vez somos más y eso siempre es algo positivo.
-Más población pero, también, más envejecida.
-La proporción de mayores es muy alta, sobre todo, en los pueblos donde no hay una renovación generacional. Esto tiene, como consecuencia, un descenso lento del número de vecinos.
-¿La inmigración podría cambiar las tornas y traer consigo un aumento de la natalidad?
-Los pequeños municipios no se ven afectados por estos movimientos porque los inmigrantes prefieren el casco urbano, allí tienen más oportunidades. Además, tampoco se espera una llegada masiva de extranjeros a Álava.
'Periurbanización'
-¿Queda descartado, entonces, un incremento de los nacimientos en tiempos de crisis?
-Nadie nos prohíbe tener hijos, como sí ocurre, por ejemplo, en China, pero nosotros mismos hemos creado un crecimiento limitado. Aumentar la familia sale muy caro.
-Muchos vitorianos se marchan a los pueblos porque les ofrecen nueva vivienda más barata.
-Desde hace más de diez años, hay un fenómeno de 'periurbanización', es decir, la gente de Vitoria se va a vivir a otros municipios de la provincia en busca de elementos como más tranquilidad. Sin embargo, esto va a traer muchos problemas de sostenibilidad, necesidad de crear nuevas infraestructuras en esos pueblos... Pero para eso están las normas urbanísticas, que delimitan hasta dónde se puede producir ese crecimiento.
-¿La capital alavesa ha llegado ya a ese límite?
-Aquí vivimos ahora más desahogados porque nos hemos expandido, ha habido un crecimiento dentro de la propia ciudad. Todavía podemos crecer más pero no parece que se vayan a colonizar nuevos barrios, como ha pasado con Salburua y Zabalgana.
-¿Una previsión de futuro?
-Se mantendrá el incremento de la población. Será paulatino, pero seguirá.