La entrevista se desarrolla en la casa de Izaskun Zubizarreta. Su marido ha salido a pasear a la pequeña, Elaia, de año y poco. Los otros cuatro niños -Maite, Eder, Beñat y Naroa- están en el cuarto de juegos bajo la mirada de amama Lucía. En el tiempo que duró la conversación ni se les oyó. Mirari Bilbao es diseñadora, está casada y, si se mantienen sus planes, no tendrán hijos. Ambas tienen la misma edad, 41 años, y un físico parecido, pero Izaskun ha tenido cinco hijos en 10 años.
-¿Cómo ha recuperado el aspecto físico tan bien?
-Mirari Bilbao: A mí eso me tiene. Porque te estábamos mirando antes y parece mentira. Decíamos: ¡Qué cuerpo tiene esta mujer!
-Izaskun Zubizarreta: No he hecho nada.
-¿Ni ir al gimnasio?
-Izaskun: No, nada, ni deporte ni nada.
-Mirari: Genética.
-Izaskun: También los partos han sido fáciles. Mi experiencia ha sido muy positiva. He disfrutado tanto del embarazo como del parto. Todos han sido naturales, sin epidural.
-¿Tendrán más hijos?
-Izaskun: No, ya no.
-¿Cómo se decide tener cinco?
-Izaskun: Decidimos tenerlos, sin plantearnos el número. Me gusta la familia numerosa, el movimiento, que haya gente. Es enriquecedor.
-Mirari: ¿Te gusta porque no lo has tenido?, ¿has sido hija única?
-Izaskun: No. Siempre he tenido mucha familia alrededor. Mi madre eran muchos hermanos. A mí lo del jolgorio siempre me ha gustado.
-¿Por qué se han parado en cinco?
-Izaskun: Coincidió. Pero psicológicamente te planteas si vas a poder tirar del carro. Además, la mayor va teniendo otras necesidades y te da pena no cubrir otros campos.
-¿Cómo?
-Izaskun: Sí, por ejemplo me dice que quedemos con los amigos a tal hora y con la chiquitita no puedo. Si es por la noche, me descoloca mucho, porque nosotros somos muy rutinarios.
-¿Cómo se decide no tener hijos?
-Mirari: No sé si es una decisión. Desde que era muy niña pensaba que no iba a tenerlos. No sé si es el instinto maternal o que lo desarrollo con la gente de alrededor.
-Con 41 años aún podría ser madre.
-Mirari: Ahora más que nunca te digo que no. Sería más complicado.
-Está más aceptado socialmente tener hijos que no tenerlos...
-Mirari: Tengo amigos que se enfadan conmigo cuando sale la conversación. Y alguno, que es gay o lesbiana, me dice que yo que puedo tenerlos no los tengo, que soy superegoísta; pero no, si he decidido no tenerlos. Soy consciente de que si todo el mundo fuera como yo, estaríamos abocados al fin.
-¿Egoísta?, ¿por qué?
-Mirari: No lo sé, pero lo seré tanto como quien tiene la necesidad de perpetuar sus genes.
-Izaskun: A mí me parece muy sensato, mucho más que quienes los tienen porque les preguntan si los van a tener y les cuestionan si no los tienen. Hay quien tiene hijos porque parece que debe tenerlos, porque está metido en una dinámica social. Pero los hijos son de por vida, es serio, es duro.
-Mirari: Es una cosa que hay que tener clara, porque si no hay acuerdo en la pareja, está abocada al fracaso.
-También para tener tantos hijos se necesita acuerdo, ¿no?
-Izaskun: Sí.
-Y a usted su marido también le acompaña perfectamente.
-Izaskun: Me acompaña, no sé si perfectamente. Hay tirones muy complicados y cuando hay un rifirrafe en la pareja no puedes decir: 'Hala, nos hacemos un viaje y ya está'.
-¿La religión tiene algo que ver en su decisión?
-Izaskun: No. Nos gusta disfrutar de las cosas sencillas; la religión no es la primera premisa.
-Hay un reproche social por no tener hijos. ¿Lo hay por tener tantos?
-Izaskun: Claro, te dicen que a ver cómo lo haces. Sí se sacrifican cosas, pero se ven compensadas.
-¿Qué ha sacrificado por los hijos?
-Izaskun: Ir a trabajar. Roberto y yo decidimos que uno de los dos iba a estar con los niños.
-¿Podía haber sido él?
-Izaskun: En un principio lo planteamos así.
-¿Qué inclinó la balanza para que fuera usted quien dejara el trabajo?
-Izaskun: Que él profesionalmente necesita el trabajo y le gusta estudiar.
-Mirari: Es importante eso, porque finalmente es ella quien sacrifica su carrera profesional. Es lo más normal. Claro, 5 embarazos, se multiplican por nueve meses. En mi caso, que tengo una profesión liberal, habría sido difícil compaginarla con los hijos.
-Izaskun: Bueno, depende. Para mí lo de los chiquis es una pequeña empresita. Me encanta vivir cada día con ellos y estar cuando necesitan algo. Además, no los vas a tener toda la vida. Estoy intentando educarlos, enseñarles y no cometer errores. Me gusta ese día a día. A veces las decisiones se toman a la ligera. Hay quien quiere todo: mantener una calidad de vida, llegar a todo, no privarse de nada.
-¿En su decisión ha influido eso?
-Mirari: No, porque yo a los 14 años no sabía qué vida iba a llevar y mi planteamiento de no tener hijos era casi visceral.
-¿Qué es calidad de vida?
-Izaskun: Lo que yo tengo. Necesito de la familia.
-Mirari: Para mí, básicamente es lo mismo. Estar a gusto cada uno con lo que hace en cada momento, vivir de acuerdo con tus planteamientos. No lo relaciono con más tiempo libre o con viajar.
-¿Qué une más: un hijo o un crédito hipotecario?
-Izaskun: Jo. A mí me une el día a día. Un hijo enriquece.
-¿Cinco hijos unen más que dos?
-Izaskun: Todo se multiplica, es más intenso. Unen y desunen, en los momentos malos, buenos, difíciles, mejores, todo es más intenso, todo multiplicado por cinco. Tienes menos tiempo de intimidad.
-¿Cómo se imaginan la vejez?
-Mirari: No me la imagino. Me da mucho miedo. Más que el dolor y el sufrimiento, la degradación me da un poco de pánico. Me imagino en una residencia pero. Lo que quiero es estar los dos, mirando al mar, en un sitio que haga calor, un país tropical. Así me gustaría que fuera. ¿Cómo será? Yo fumo, probablemente acabe muy cascada y en Santa Marina.
-Izaskun: Yo tampoco me la imagino.
-¿Se ve acompañada de gente?
-Izaskun: O no. No estarán aquí pegados a mí, ni quiero. Ojalá hagan su vida, sean independientes, los vea crecer y sean lo más felices que puedan. Pero yo también me iría al trópico, a la playa, con Roberto.
-¿No se imagina rodeada de nietos?
-Izaskun: Quizá todos piensen como Mirari. No pretendo. Yo prefiero verme en la playa, tomándome un cacharro.
-Mirari: Y volverías a fumar.
-Izaskun: Eso, volvería a fumar. Yo no he tenido hijos pensando en que cuando sea mayor me traigan el caldo a la cama.
-¿Cómo llevan los hijos eso de heredar la ropa?
-Izaskun: Bien.
-Mirari: Esa es un pregunta clave. A mí el asunto me tiene trastocada.
-¿Cómo hacéis para vivir con cinco hijos si según los cálculos salen a millón?
-Izaskun: Quitándote de algunas cosas que te gustarían. En ropa, por ejemplo, a lo mejor te gustaría comprarte no sé qué, pero no. Los niños la van heredando, se amortiza bastante y no hacemos grandes cambios de temporada.
-Mirari: La ropa, las compras, la hipoteca. y eso contando que hay un sueldo en tu casa, ¿no?
-Izaskun: Sí. Se hacen cábalas pero tampoco somos de salir. Para ir al cine, que sale a millón, aprovechas a los abuelos.
-Mirari: Tienes que ser una experta en contabilidad.
-Izaskun: Pues sí.
l.m.odriozola@diario-elcorreo.com