Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

18.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Aitor y su mujer acaban de contratar un seguro médico privado. Y lo han hecho para «no tener que soportar listas de espera para cualquier consulta, poder elegir médico y recibir un trato más personalizado», explican. El matrimonio vitoriano paga cien euros al mes por la asistencia sanitaria que les presta el Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ). «El pasado lunes llamé al ambulatario de San Martín para pedir cita porque me encontraba mal y me la dieron para el miércoles. Sin embargo, el médico de cabecera del seguro tardó quince minutos en confirmarme la vez. Y eso no tiene precio. No puedo perder dos días por un catarro», señala el joven.
Aitor y Silvia acuden a los médicos del Igualatorio para consultas o revisiones «rutinarias». Ginecólogo, oftalmólogo, médico de cabecera... Para «cosas más serias», prefieren ir al hospital de Txagorritxu. En este aspecto, se puede hablar de dos posturas contrapuestas para definir el perfil de los clientes: unos prefieren Osakidetza para las consultas cotidianas y el seguro privado para las intervenciones quirúrgicas -sin listas de espera y en habitaciones individuales, una importante baza «hostelera»-, mientras que otros confían más en la pública para operarse y suscriben la póliza pensando en visitas médicas y pruebas diagnósticas.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS