Los trabajadores por cuenta propia reclamaron ayer al Gobierno medidas urgentes y de calado para frenar la destrucción de pequeñas empresas, en el contexto de la dura recesión pronosticado por el Ejecutivo para 2009. La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) calificó de «aspirinas y cataplasmas» las iniciativas ya adoptadas para socorrer al sector -devoluciones fiscales y líneas de crédito del ICO para pymes- y exigió «una terapia mucho más agresiva», capaz de salvar a un colectivo afectado por «una situación delicadísima».
ATA hizo público un comunicado que compara la evolución de las cifras de autónomos en Europa entre enero y septiembre de 2008, que para muchos fue el año del cierre.
Esta asociación resalta que, en ese periodo, el número de trabajadores por cuenta propia se redujo en todo el continente un 0,2%, porcentaje que puede parecer pequeño pero que oculta la pérdida de 70.211 pequeños negocios en términos absolutos. A comienzos de año, el número de autónomos registrados era de 33.001.311, y nueve meses después la cifra había bajado hasta 32.931.100.
España, en línea con la evolución de las otras cuatro grandes economías de la UE, estuvo por encima de esa media y registró un retroceso del 1,2%, equivalente a 38.711 auto-empleados. El descenso fue del 1,1%, en Reino Unido y Alemania, del 1,3% en Francia y del 2,4% en Italia.
Sin embargo, esta cifras se pueden agravar mucho más aún cuando se conozcan los datos del último trimestre del año ya que, a falta de conocer las cifras oficiales, ATA avanzó que en España, el pasado ejercicio fue muy duro para los emprendedores y acabó con 85.219 afiliados menos al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, que registró al cierre de diciembre 3.319.188 contribuyentes. El mayor castigo, como era de esperar, lo sufrieron sobre todo los autónomos que se dedican a la construcción.
Decálogo de propuestas
La federación de autónomos ha presentado al Gobierno un decálogo de propuestas para aliviar la situación de estos pequeños negocios, que incluyen ayudas directas de entre 10.000 y 3.000 euros a las pymes y micropymes que contraten a un parado, bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social, rebajas de impuestos y mayores facilidades para acceder a los créditos.
El porcentaje autónomos de la UE respecto de la población ocupada representa el 14,8%. Una media que superan con creces Grecia (29,9%), Italia (23,4%), Portugal (23,2%) y Rumanía (22,1%).
En un segundo grupo, también por encima de la media, está España, donde el 16,4% de los cotizantes son trabajadores por cuenta propia. En términos globales, España concentra el 10,2% del total de autónomos de los 25 países analizados, superada sólo por Italia, Alemania y el Reino Unido.