El lehendakari, Juan José Ibarretxe, se ha comprometido a que, si es preciso, el Gobierno vasco añadirá otros 500 millones a los ya establecidos en una línea de financiación dirigida a pymes y autónomos. Asimismo, ha reclamado un compromiso "similar" al Gobierno central para que, una vez "agotados" los 10.000 millones de la línea de créditos al circulante puesta en marcha por el ICO, se comprometa a destinar, al menos, otros 10.000 millones. Ibarretxe ha realizado estas manifestaciones en un encuentro organizado por la Fundación Sabino Arana bajo el título "Crisis económica y financiera: resignarse o actuar". Además del lehendakari, en el acto también intervinieron el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez Estévez y el catedrático de Economía Aplicada y Política Económica en la Universidad de Málaga, Gumersindo Ruiz Bravo de Mansilla.
Ibarretxe ha iniciado su discurso denunciando que el modelo neoliberal, que ha estado defendiendo "la ausencia de toda regulación como elemento dinamizador del progreso económico y del bienestar generalizado", se ha demostrado "inservible". El lehendakari ha manifestado que las soluciones adoptadas hasta el momento han estado orientadas a salvar de la quiebra a las entidades financieras, pero "no ha conseguido restaurar el flujo normal de crédito al sector empresarial". En este sentido, ha defendido la necesidad de establecer "nuevos mecanismos de regulación y control" del sistema financiero, tanto a nivel global como en cada Estado, para evitar "futuras burbujas especulativas".
Empleo
En esta coyuntura, ha indicado que "lo urgente" es "coraje e ideas" para detener "la hemorragia" que produce la crisis en la economía real y en el empleo. Ibarretxe defendió "la utilización intensiva e inteligente del autogobierno para afrontar los efectos perversos de la crisis en el empleo". Ibarretxe ha aseguado que van a garantizar que "ninguna empresa vasca competitiva se vea 'ahogada' por problemas de liquidez" y afirmó que van a evitar el "estrangulamiento financiero" de empresas viables, especialmente Pymes, que son "el motor de la economía real".
En este sentido, ha manifestado que, para que el crédito llegue de nuevo a las empresas "en cuantía y en condiciones adecuadas", se debe actuar sobre dos vías. Por una parte, ha destacado que los fondos inyectados por los Gobiernos a las entidades financieras deben condicionarse "a que estos fondos o, al menos una parte importante de éstos, se trasladen a las empresas y a los ciudadanos". Asimismo, ha señalado que el Gobierno debe poner en marcha líneas de crédito finalistas para la financiación del circulante de las pequeñas y medianas empresas, "utilizando los instrumentos financieros a su disposición".
En este sentido, ha destacado que como "pasos positivos" tanto la línea de financiación puesta a disposición de los autónomos y las pymes por parte del Gobierno vasco, como la nueva línea abierta por parte del ICO con el mismo objetivo. Ibarretxe ha adelantado que añadirán, "si fuera preciso", otros 500 millones más a los 500 que se pusieron en circulación, dirigidos a las pymes y a los autónomos a través del Instituto Vasco de Finanzas, "en el caso de que esos primeros se agoten". "Porque si se cubren los primeros 500 millones de euros, será el mejor reflejo de que las empresas viables en Euskadi están utilizando los nuevos créditos porque apuestan por él", ha añadido.
"Compromiso similar"
Ibarretxe ha pedido al Gobierno central un compromiso "similar", de tal forma que, "una vez agotados los 10.000 millones de euros de la línea de créditos al circulante puesta en marcha por el ICO, se comprometiera formalmente a realizar una ampliación de la misma, al menos por otros 10.000 millones, haciendo una apuesta clara por la economía real". Por otra parte, también ha considerado "urgente" evitar que situaciones de desempleo temporal se conviertan "en rescisiones definitivas" y destacó la necesidad de poner en marcha "instrumentos para facilitar la reincorporación de las personas desempleadas en el mercado laboral de la forma más rápida posible".
Ibarretxe también ha planteado dos vías en este área, una de ellas la de "facilitar los acuerdos entre trabajadores y empresarios" para adoptar medidas de flexibilidad productiva y laboral "que supongan un verdadero colchón temporal a las empresas, evitando de esta forma, el 'mal mayor' de verse abocadas al cierre y a la rescisión definitiva de los puestos de trabajo". En este sentido, ha manifestado que "quizás sea más razonable alcanzar un acuerdo que suponga una regulación temporal de empleo "con garantías de reincorporación", que un "no-acuerdo" que "ponga en peligro la viabilidad definitiva de la empresa y los puestos de trabajo".
Otra de las vías de trabajo apuntadas por Ibarretxe es la de "acompañar" a las personas desempleadas y utilizar el período de desempleo como un tiempo "para mejorar su formación y su empleabilidad laboral". Ibarretxe también ha defendido como medida para afrontar los efectos la crisis la necesidad de dinamizar la inversión pública para "crear empleo y paliar los efectos de la crisis. En este sentido, ha manifestado que el Gobierno central debería realizar "un plan de choque dinamizador" de la inversión pública en infraestructuras y plantear al sector privado un "horizonte cierto de inversión pública" para los próximos años.
Ibarretxe ha indicado que, en esta línea, su Gobierno, junto con las diputaciones, aprobaron un Plan de Aceleración Económica de 12.800 millones hasta el año 2013 y afirmó que su compromiso es incluso "adelantar" los plazos de ejecución de las inversiones, "si fuera preciso". "Si el Gobierno español decidiera realizar un plan similar, que, en mi opinión, debería hacerlo, tendría que presentar un plan de inversión pública cercano a los 240.000 millones", ha asegurado.
Financiación externa
Por su parte, el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, ha asegurado que uno de los problemas con los que se ha encontrado el estado español es que tiene una "importante" necesidad de financiación externa y "ahora que los mercados exterior se han cerrado lo único que queda es ahorrar y bajar el gasto" para adaptarse a la actual situación. Martínez ha señalado hoy que unos de los principales factores que están afectando a la crisis es la lenta normalización que se está dando en los mercados.
Además, ha dicho que se ha dado un sobrevaloramiento del riesgo español en el mercado exterior, puesto que "un banco suizo colocó a España en uno de los primeros puestos de los países con mayor peligro a la hora de invertir", algo que, según el presidente del ICO, "A pesar de no ser real, ha afectado bastante a la economía española". Según Martínez, otro de los factores que ha influído en la actual situación de la economía española es el fuerte crecimiento de la morosidad en el sistema financiero español. En este sentido, ha explicado que las medidas que se está adoptando de inyección de liquidez para 2009 deben ser necesarias, puesto que el tesoro español prevé una inyección de entre 130.000 y 150.000 millones de euros y el propio ICO inyectará 44.846 millones de euros, un 39% del mismo, en el mercado interior.