El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, cree que España deberá hacer un «esfuerzo mayor» que el resto de los países de la zona euro para que «pudiera haber alguna recuperación» en 2010, dada la peculiaridad de la crisis del sector inmobiliario y las altas tasas de paro que sufre el país.
Gurría, que presentó ayer en París el 'Estudio económico 2009 de la OCDE sobre la zona euro', dijo que habrá que ver si las medidas de estímulo adoptadas por el Gobierno español son suficientes para superar la contracción del sector del ladrillo, cuyo 'boom' ha durado más de una década. «Estamos hablando de que se ha pasado de un superávit del 2% a un déficit del 3%. Eso son 5 puntos del PIB», señaló el dirigente del organismo.
A su juicio, España tiene un sistema de regulación fuerte y un sistema bancario que no ha sido severamente afectado por la coyuntura más que en el caso de algunas cajas, donde «quizás sea necesaria alguna consolidación» -fusión-.
En cuanto al uso de las políticas presupuestarias para paliar la crisis, Gurría se mostró partidario de que sean «temporales y muy bien enfocadas a objetivos concretos» para que tengan el máximo impacto en la actividad económica. En este sentido, afirmó que se debería invertir más en grandes obras de infraestructuras que en la reconstrucción del centro de las ciudades u otras obras urbanas.
Respecto a la eurozona, la OCDE mantiene su previsión de recesión, al menos para el primer semestre de este año, y subraya que «los riesgos son grandes para las perspectivas de crecimiento», si bien estima «poco probable» un escenario de deflación.
«Todavía no hemos visto lo peor de la crisis», advirtió Gurría. En su opinión, cabe esperar una mayor «desaceleración», que las condiciones financieras sigan siendo tensas a pesar de las iniciativas gubernamentales y que el mercado inmobiliario continúe contrayéndose y los precios de la vivienda, cayendo.
Pero no todo es del color del carbón en el informe de la OCDE que, como elemento positivo, apunta un cambio en sus previsiones de inflación, que tras alcanzar el pasado julio el 4% está ahora por debajo del 1,6%. El organismo internacional prevé para 2009 una inflación del 1,6% y para 2010, del 1,3%.
Bajada de tipos del BCE
Con este panorama, el Banco Central Europeo afronta hoy un consejo de gobierno en el que se prevé que adopte un nuevo recorte en sus tipos de interés. Al menos, esa es la esperanza de los mercados financieros y la opinión mayoritaria de los analistas económicos.
Los expertos abogan en esta ocasión por un recorte del 0,5%como mínimo. El BCE bajó hace un mes sus tipos del 3,25% al 2,5%, el mayor recorte acometido nunca por esta entidad y el tercero consecutivo desde el estallido de la crisis financiera mundial a mediados de septiembre.
Desde entonces, la situación no sólo no ha mejorado sino que todos los indicadores apuntan a un deterioro más prolongado.