Los representantes de los jueces han considerado "un disparate" la pretensión del Gobierno vasco de tratar de frenar una posible candidatura de Fernando Ruiz Piñeiro para repetir un segundo mandato como presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) tras el sobreseimiento de la causa abierta contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, por las reuniones mantenidas con la ilegalizada Batasuna. El Ejecutivo vasco afirmó ayer que a Piñeiro deberían "exigírsele responsabilidades ante la crisis que ha generado, que sigue abierta y pendiente".
Sin embargo, el portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Antonio García, ha subrayado que el presidente del TSJPV "ha actuado en lo que son sus funciones de gobierno de una manera extraordinariamente escrupulosa y exquisita". "Yo no conozco de los jueces vascos ningún tipo de malestar ni de queja en lo que se refiere a la gestión de Piñeiro en su condición de presidente del TSJPV", ha dicho.
A su juicio, si el "malestar" del Gobierno vasco es consecuencia del "ejercicio independiente del magistrado" se está haciendo "un flaquísimo favor a las reglas de la democracia, y al principio de separación de poderes" porque "parece que se le reprocha a un magistrado, intentando cortocircuitar sus decisiones por razones estrictamente jurisdiccionales". Para García eso pone de manifiesto que "no parece que guste especialmente que los magistrados ejerzan con independencia, acertando o no, que eso lo tendrán que decidir los tribunales".
Legítimas
El portavoz de la APM ha reconocido que las críticas son siempre legítimas pero ha insistido en no se pueden hacer "sobre la base de un disgusto provocado por las decisiones que un magistrado adopta en el ejercicio de sus funciones". "Eso es un disparate y no es propio de un modelo de Estado constitucional sometido al derecho y que opera sobre principios como el de independencia de los jueces absolutamente intrínseco a una democracia que aspira a funcionar bien y que tiene que estar basada necesariamente en el principio de separación de poderes", ha dicho.
En cualquier caso, y en el supuesto de que Piñeiro presente su candidatura -su mandato concluye en febrero-, desde la APM recuerdan que el CGPJ deberá de guiarse "por criterios de naturaleza jurídica, y ajustarse a los principios de mérito, capacidad y de idoneidad". Recuerdan además que cuando se trata de reelecciones "la regla general es que sean reelegidos y mantenidos por lo menos en un segundo cargo". Por ello, ha subrayado que el CGPJ no puede tomar esa decisión "en función de las críticas que pueda merecer muy legítimamente desde instancias políticas" de las decisiones que en el ejercicio independiente de su función como magistrado haya podido adoptar.
"Injerencia"
Para el portavoz de Jueces para la Democracia (JpD), Miguel Angel Gimeno Jubero, la decisión del Gobierno vasco es "sorprendente" y "totalmente de injerencia" ya que las aptitudes del magistrado las ha de determinar el CGPJ. En este sentido, ha explicado que "con independencia de lo acertado o equivocado que pudiera estar el presidente del TSJPV, un Ejecutivo no puede pedir que se presente o no en función de una decisión que ha tenido un carácter jurisdiccional".
Según Gimeno, el Gobierno vasco "no tiene ninguna facultad" para decidir quien va a ser el próximo presidente del TSJPV, ya que es un nombramiento que hará el CGPJ y lo votarán los consejeros, los cuales podrán ser "más o menos afines". A su juicio, el Gobierno vasco "está reprochando" a Piñeiro "una función jurisdiccional por decidir un acto judicial en el que tiene que actuar absolutamente con independencia". "Si no ha actuado con independencia e imparcialidad ahí está la vía del recurso pero que porque haya tomado una decisión se piense que sea una persona idónea o no para presidir el TSJPV no me parece nada acertada esa decisión. Me parece francamente injerente y desde nuestro punto de vista no es defendible", ha concluido.