En plena crisis económica y con las tiendas agarradas a las rebajas para salvar la temporada, la Gran Vía bilbaína vuelve a confirmar su incuestionable liderazgo como principal eje comercial de la ciudad. La séptima calle más cara de España -con alquileres medios que superan los 115 euros el metro cuadrado- mantiene su atractivo tanto entre las grandes cadenas nacionales e internacionales de moda juvenil como de la industria del lujo. Replay, Friday's Project, Mango y compañías del grupo Inditex, mayoritariamente de precios medios, han colonizado el tramo comprendido entre las plazas Moyua y Circular.
Tras el desembarco de Louis Vuitton a finales del pasado noviembre, Bilbao prepara la mayor operación comercial de los últimos años. El plan, que culminará en los próximos meses, tiene como protagonistas a tres firmas; curiosamente, todas ellas enraizadas desde hace décadas en la vida comercial de la capital vizcaína. La intervención tiene como escenario dos de los locales más cotizados de la Gran Vía, separados actualmente por un portal: los situados en el número 27. Estos establecimientos corresponden a dos negocios familiares regentados por empresarios donostiarras: Cold Alaska y Calzados Ayestaran, uno de los comercios con mayor tradición de la villa.
En busca de otro público
La operación a tres bandas, que reserva el papel estelar a la compañía textil Blanco -en plena fase de expansión internacional-, contempla el traslado de esos dos firmas a uno de los emplazamientos más privilegiados del distrito de Indautxu: el vértice de Iparraguirre, Rodríguez Arias y Ercilla. Situada relativamente cerca de la 'milla de oro', Cold Alaska, que cuenta con una red de 19 tiendas repartidas por España, ocupará una lonja que llevaba cerrada más de treinta años y que un grupo inversor madrileño adquirió, a finales de 2007, por algo más de tres millones de euros. La empresa donostiarra mantendrá abierta su tienda de Gran Vía hasta finales de marzo y también la titularidad del establecimiento, que cuenta con una superficie de algo más de 160 metros cuadrados. Una de las razones que han pesado en su traslado es que dispone de otro local a escasos metros, aunque funciona con un nombre distinto: Individual Woman.
Ayestaran, uno de los negocios clásicos de Bilbao, se situará a escasos metros de su actual vecino. Desembarcará en Iparraguirre 39, cerca de un buen puñado de establecimientos de lujo. Con esta «reubicación», apuesta por situarse cerca de los escaparates más espectaculares de la ciudad en busca del cliente de alto poder adquisitivo. Compartirá zona con Custo Barcelona, Lotusse y Ion Fiz, entre otros.
Blanco, por el contrario, que ha conquistado al público femenino con sus colecciones coloristas y desenfadadas y un estilo de «espíritu pop», culmina el sueño de alcanzar la Gran Vía. Tras permanecer durante años en Ercilla y el Casco Viejo y su reciente desembarco en Londres, ha conseguido gestionar con éxito un plan nunca visto hasta la fecha en Bilbao: hacerse de una tacada con dos locales explotados por empresas diferentes en la zona más céntrica de la villa. Pegado al Palacio foral, la compañía, que recalará próximamente en Emiratos Árabes, dispondrá de una impresionante fachada en un edificio resultante de dos alturas con una superficie superior a los 600 metros cuadrados. Abrirá la próxima primavera.