Ibarretxe ha llegado al tribunal acompañado de su esposa. / Efe

Patxi López, a su llegada al Palacio de Justicia. / Efe
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha aplicado la llamada doctrina del 'caso Botín' para dar por concluido el juicio contra el lehendakari Ibarretxe, los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares y cinco representantes de la ilegalizada Batasuna, entre ellos Arnaldo Otegi, por las reuniones mantenidas tras la última tregua decretada por ETA en 2006.
La decisión se conocía pasadas las nueve y media de la mañana, cuando el presidente del tribunal, Manuel Díaz de Rábago, anunciaba que se había decidido por mayoría -con los votos favorables de Antón Subinas y Juan Carlos Benito Butrón-, el libre sobreseimiento de la causa al entender que no existe acusación legítima por la que se formula únicamente por la acusación popular, tal y como había entendido también el Tribunal Supremo en el denominado 'caso Botín'.
La decisión de archivar el caso se ha adoptado al estimar que falta legitimación a la acusación ya que ésta sólo es ejercida por la acusación popular. Dos de los tres miembros del Tribunal han hecho suya la doctrina expresada por el Tribunal Supremo en el llamado 'caso Botín' y han considerado que el proceso no puede seguir adelante sólo con la acusación popular, cuando la fiscalía no formula acusación. El presidente, en cambio, ha anunciado un voto particular porque estima que la acusación popular sí está legitimada para mantener el proceso.
El propio presidente del tribunal encargado de juzgar el caso, Manuel Díaz de Rábago, ha comunicado que la resolución se documentará por escrito esta misma semana salvo que todas las partes, incluido el Ministerio Fiscal, expresen su pleno acatamiento de la decisión, algo que no parece probable. Asimismo, ha ofrecido los detalles más significativos del auto. En concreto, ha señalado que el tribunal ha escuchado la petición de la Fiscalía y de la representación legal de Patxi López y Rodolfo Ares, y ha decidido "por mayoría" el "libre sobreseimiento" de las actuaciones "por falta de acusación legítima".
"No existe acusación legítima"
La razón fundamental para tomar esta decisión ha sido que "no existe acusación legítima para seguir el juicio oral por no tener esa condición en el procedimiento abreviado la que se formula únicamente por la acusación popular, como concurre en la presente causa", según se recoge en el artículo 782 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Sin embargo, Díaz de Rábago ha formulado un voto particular a este pronunciamiento, "por interpretar de forma distinta el alcance de dicho precepto".
El tribunal también ha decidido, en este caso "por unanimidad", desestimar un recurso de apelación de la representante legal de los ex dirigentes de Batasuna solicitando la "nulidad de actuaciones por retroacción" contra un auto del juez instructor del caso publicado en julio de 2007. En este caso, el TSJPV considera que un auto posterior (octubre de 2007) ya resolvió sobre dicha cuestión indicando que "no era el momento procesal oportuno de suscitar la cuestión, por prematura, ni la sala el órgano adecuado para dirimirla".
Finalmente, los miembros del tribunal también han acordado "por unanimidad", que las costas sean de oficio, aunque el magistrado Benito- Butrón "no descarta la formulación, voto particular concurrente, explicitando ciertas argumentaciones que no asume el resto del tribunal", según ha señalado Díaz de Rábago.
El lehendakari, el primero en llegar
El lehendakari fue el primero de los imputados en entrar hoy en el Palacio de Justicia de Bilbao, al que accedió sobre las nueve de la mañana. Ibarretxe entraba al juzgado acompañado de su esposa y de varios dirigentes de su partido, entre ellos el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, el alcalde de la capital vizcaína, Iñaki Azkuna, el ex presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, entre otros.
Poco después llegó Arnaldo Otegi acompañado de su abogada, Jone Goirizelaia, y después lo hicieron los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares con varios miembros de su partido. En el exterior del edificio judicial había algunas decenas de personas esperando la llegada de los políticos encausados. En la sede del PNV de Sabin Etxea, junto al Palacio de Justicia, se desplegó una pancarta con el lema 'Lehendakari, zurekin bat!!!' (Lehendakari, -somos- uno contigo), junto al logo de la formación jeltzale. Numerosos efectivos de la Ertzaintza y de la Policía Municipal participaban en un amplio dispositivo de seguridad en las inmediaciones del Palacio de Justicia.
Aplausos a la salida
Ibarretxe abandonó a las diez y media de la mañana el Palacio de Justicia de Bilbao acompañado de su mujer Begoña Arregi, entre los aplausos de los asistentes que se concentraban en el exterior. Junto al lehendakari, abandonaron la sede judicial el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, y el ex presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa.
Entre las personas que se encontraban esperando al lehendakari, estaban el presidente del EBB, Iñigo Urkullu , la secretaria del EBB, Belén Greaves, o el presidente del BBB, Andoni Ortuzar, con los que se fundió en un abrazo. En el lugar, también estaba el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, y el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka.
Previamente, habían abandonado el Palacio de Justicia el secretario general del PSE, Patxi López, y el portavoz de la Ejecutiva, Rodolfo Ares, así como los miembros del Foro Ermua y de Dignidad y Justicia, que ejercían la acusación popular.