Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Las portavoces Itziar Lopategi y Amparo Lasheras, con micrófono, presentaron la nueva plataforma como una opción «abertzale, independentista y de izquierdas». / MITXEL ATRIO
No hubo sorpresas. Tanto la retórica como los rostros de la nueva plataforma electoral Demokrazia Hiru Milloi (D3M) se revelaron como sobradamente conocidos. La nueva marca electoral de la izquierda abertzale se presentó ayer en Bilbao de la mano de una quincena de militantes con una más o menos dilatada trayectoria a sus espaldas en las distintas organizaciones de la órbita radical ilegalizadas por la Justicia por su vinculación con Batasuna. El colectivo hizo un llamamiento a la ciudadanía vasca para que aporte en los próximos días «miles y miles» de firmas en notarías y ayuntamientos, que les permitan constituirse como agrupación de electores de cara a los comicios del 1 de marzo, y dijo no ver «razones» para su posible ilegalización, que achacó a la «esquizofrenia represiva del Estado».
La primera comparecencia pública de D3M cumplió a rajatabla las premisas de un guión ya escenificado en los prolegómenos de anteriores convocatorias electorales, que arranca con el lanzamiento de una agrupación deliberadamente 'contaminada' para desafiar a la Justicia y propiciar, en el fondo, la impugnación de sus listas. De hecho, entre los participantes en la presentación pública de la plataforma se encuentran, entre otros, dirigentes históricos de HB como I-tziar Aizpurua o Julen Aginako, los miembros de la ilegalizada ANV Unai Urruzuno y Miren Legorburu y las ex integrantes de otras planchas proscritas por su condición de sucesoras de Batasuna Amparo Lasheras e Itziar Lopategi.
D3M deberá presentar las candidaturas entre el 21 y 26 de enero y reunir los avales necesarios (9.500 en Vizcaya, 5.700 en Guipúzcoa y 2.700 en Álava) para que las Juntas Electorales puedan proclamar oficialmente a los aspirantes. Todo apunta a que las listas no pasarán el filtro de los tribunales, dados los antecedentes de sus impulsores en organizaciones y plataformas ilegalizadas. De hecho, fuentes de la Fiscalía General del Estado confirmaron ayer que han instado ya a las fuerzas de seguridad a investigar a las quince personas que comparecieron en Bilbao y aseguraron que se actuará contra ellas si logran recoger las firmas precisas y se acredita, después, la «coincidencia» de sus identidades con la de antiguos miembros de listas anuladas por la Justicia.
En tal caso, tal como sucedió hace cuatro años con Aukera Guztiak, el Ministerio Público impugnaría las planchas. Entonces, el Tribunal Supremo ilegalizó a la agrupación electoral minutos antes de que arrancase la campaña. No obstante, la izquierda radical se guardaba en la manga el as de EHAK, un partido ya existente y con cobertura legal, que, de la noche a la mañana, se convirtió en su cartel electoral y logró obtener nueve escaños en el Parlamento vasco. No obstante, ni los responsables de Interior ni las fuerzas políticas vascas creen que en esta ocasión el entorno de ETA esté en condiciones de hacer una maniobra similar y dan por hecha su ausencia en la nueva Cámara.
«Pensamos estar»
Los promotores de la plataforma comparecieron en el hotel donde la izquierda radical convoca habitualmente a la prensa. Ejercieron de portavoces Lasheras y Lopategi, que ya lo han hecho en recientes apariciones públicas. Buscaron, por lo tanto, dar una imagen de continuidad que quedó subrayada por el discurso político de sus integrantes, que insistieron en que «no nos entra en la cabeza que un Gobierno democrático nos prohíba presentarnos» y defendieron su derecho «como ciudadanos» a concurrir a las elecciones.
«Nos presentamos y pensamos estar», enfatizaron. Preguntados, en cambio, por la incompatibilidad de sus propuestas con la violencia de ETA, Lasheras se limitó a responder que «hemos venido a hacer una propuesta política». «Nosotros creemos que es posible si todos los agentes ponen empeño, voluntad política y responsabilidad», zanjaron.
Demokrazia Hiru Milloi, que hace referencia con su nombre a los habitantes de los siete territorios de Euskadi, Navarra e Iparralde -en su cartel se puede ver un mapa con un rostro sonriente-, se presentó como una opción «abertzale, de izquierdas e independentista» e insistió en que pretende propiciar «un cambio real» que abra un nuevo «escenario democrático» y «no un plato con los despojos de estos últimos treinta años». Ése es, según dijeron, el auténtico «reto» que debe afrontarse y no la elección entre «Ibarretxe-López o López-Ibarretxe».
La nueva plataforma arremetió también contra el PNV, al que acusó de «aprovecharse» de la Ley de Partidos para buscar «un nuevo pacto» con el PSOE, «los mismos que se cargan la legitimidad del Parlamento» vasco. «Tienen miedo a cualquier cambio que rompa con el 'camaleonismo político' de este partido para hacer siempre surf sobre cualquier ola política. Por eso, los Azkunas, Urkullu y Bilbao quieren enterrar Lizarra», concluyeron.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS