Con el nuevo año ha entrado en vigor el programa de apoyo financiero con el que el Gobierno Vasco pretende ayudar a 'pymes' y autónomos ante las restricciones de crédito que sufren por parte de bancos y cajas, derivadas de la crisis financiera internacional. El Ejecutivo autonómico pone sobre la mesa 500 millones de euros, dejando claro que su objetivo no son empresas en crisis, sino que se destinarán a paliar las dificultades de financiación de compañías solventes. La llamada 'línea especial de financiación de circulante' llegará a las empresas a través de las sociedades de garantía recíproca Elkargi y Oinarri. La primera canalizará el 80% de esa cantidad (400 millones). Su consejero delegado, Jesús Alberdi, uno de los escultores del plan, se muestra además confiado en que si se agotan esos 500 millones, las instituciones «seguro que estarían dispuestas a elevar esa cuantía», por lo que se atreve a señalar que «toda empresa que necesite financiación la va a tener».
- ¿Son 500 millones de euros una cantidad suficiente?
- Está claro que con 500 millones no se solucionan todos los problemas de financiación de las empresas vascas. Pero el objetivo de esta iniciativa no es ser la tabla de salvación de nadie, sino una ayuda, un recurso más al que acudir en un momento concreto de fuerte contracción del crédito. De hecho, la finalidad de estos recursos es sacar de determinados apuros a las empresas que requieren financiación a corto plazo para atender sus necesidades de tesorería o para readecuar su deuda.
- ¿Y si se agotan los 500 millones?
- No me corresponde a mí responder a esa pregunta, pero estoy convencido de que las instituciones actuarían con responsabilidad y aumentarían la cuantía.
- ¿Se puede tranquilizar entonces a los empresarios afirmando que, siempre que sea solvente, la empresa que necesite financiación la va a obtener?
- Confío en que sí, dentro de las limitaciones que el propio programa incluye. Además, existen otras líneas de financiación como las del ICO o las propias entidades financieras.
Hablemos de la línea en sí. ¿Quién puede acceder a ella?
- Autónomos y 'pymes' que no sufran una situación de crisis y estén al día en los pagos a la Seguridad Social y Hacienda. Se entiende como 'pyme' la definida como tal por la Unión Europea. Esto es, con una plantilla inferior a 250 personas, un volumen de negocio inferior a 50 millones de euros o un balance general anual inferior a 43 millones, siempre y cuando no esté participada en un 25% o más por otra empresa que cumpla esos requisitos.
- En la situación actual convendría aclarar también qué van a entender ustedes por empresa en crisis.
- Lo establecido por la Comisión Europea. A modo de resumen, cuando se haya reducido a más de la mitad el capital suscrito y se haya perdido más de una cuarta parte en los últimos 12 meses. Obviamente, también cuando se den las condiciones para someter a la compañía a un procedimiento de insolvencia o quiebra.
- ¿Quién queda excluido?
- Grandes empresas, entes y sociedades públicas, entidades financieras, entidades sin ánimo de lucro y empresas de naturaleza inmobiliaria.
- Según el acuerdo con el Gobierno Vasco, será Elkargi la encargada de admitir o denegar las solicitudes. Dadas las circunstancias, ¿seguirán como la Banca tradicional un criterio más exigente teniendo en cuenta los mayores riesgos de morosidad e impagos, o serán más benévolos en atención a la situación especial por la que atraviesa la economía?
- Mantendremos los criterios y el rigor que hemos seguido siempre. Ahora bien, somos una entidad pura y dura de riesgo, y ahora debemos ser más sensibles ante ese riesgo, pero sin poner en entredicho el futuro de Elkargi.
- Sigamos hablando de las condiciones...
- Hay dos apartados. El préstamo en sí y al aval. Los préstamos podrán oscilar entre 50.000 y 600.000 euros para 'pymes' y entre 10.000 y 200.000 para autónomos. En todos los casos el tipo de interés será de euribor a 3 meses más 0,60%, revisable trimestralmente. El plazo de devolución, de uno a tres años, con un periodo máximo de carencia del principal de los préstamos de un año. No hay comisión alguna. En cuanto al aval necesario, se aplicará una comisión del 0,15% a la hora de la solicitud y otra del 0,5% anual.
- Se acaba de abrir la primera convocatoria. ¿Qué impresión tiene estos primeros días? ¿Han recibido muchas solicitudes?
- Aún es muy pronto para aportar datos, pero está claro que es una iniciativa que se estaba esperando y que va a caer bien. Hay mucho interés debido a las dificultades que las empresas están teniendo para obtener efectivo de la Banca.
- ¿Qué supone para Elkargi ser parte tan activa de esta iniciativa, teniendo en cuenta que ustedes conceden al año avales por unos 300 millones de euros y ahora hablamos de otros 400 millones?
- Más trabajo y un gran esfuerzo organizativo, pero una gran satisfacción por poder seguir atendiendo las necesidades del empresariado vasco.
- Me refería al riesgo de morosidad e impagos que van a asumir.
- Según el acuerdo que hemos suscrito, el Gobierno Vasco nos reafianza el 90% del riesgo que tomemos. Es decir, si cubrimos los 400 millones que vamos a gestionar, asumimos el 10%, esto es, 40 millones. Es una cantidad importante pero aceptable. En todo caso, tenemos autonomía total para evaluar las solicitudes y autorizarlas o denegarlas, así que el riesgo depende, como siempre, de nuestro acierto en las evaluaciones.
- ¿No se solapa un poco con su actividad habitual?
- En absoluto. Esto es una línea de financiación extraordinaria para atender unas necesidades concretas en un momento especial. Son créditos a corto plazo para atender necesidades de financiación de circulante. Nuestra actividad avalista tradicional está más enfocada a financiaciones a largo plazo.
- Habrá quien vea 'extraño' que sean dos sociedades privadas las encargadas de aceptar o rechazar financiación pública. Y que sean sólo dos...
- Las sociedades de garantía recíproca, y Elkargi en particular, tenemos un largo bagaje a la hora de analizar riesgos y conceder avales. Nuestra trayectoria está ahí. Además somos entidades que, aunque privadas, tenemos una función diferenciada, cuyo principal objetivo no es ofrecer dividendos a los accionistas. Estamos íntimamente ligados a las políticas públicas, y prueba de ello es la participación de la Administración pública en nuestro capital. que en el caso de Elkargi es del 7,2%, del que el 5,8% corresponde al Gobierno Vasco. Es normal que hayan contado con nosotros.
- En época de crisis no le ha ido mal a Elkargi. Hasta noviembre aumentó su actividad avalista un 18,4%.
- Para una entidad financiera que concede un préstamo, un aval siempre es importante, pero en la situación actual cobra una relevancia especial. En cierto modo, sí nos beneficiamos de una mayor necesidad de avales, pero no somos una isla y la crisis también nos afecta. La morosidad nos ha aumentado al 0,55% desde el 0,34% del año anterior, un nivel moderado y asumible pero que marca una tendencia alcista que posiblemente se mantenga en los próximos meses. No obstante, en el número de fallidos hemos bajado del 0,56% al 0,52%, por lo que lo consideramos un ratio controlado