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Vecinos de Lutxana reciben con preocupación la incertidumbre provocada en torno a la regeneración del antiguo enclave industrial
10.01.09 -

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Pocas veces la sensación que deja un jarro de agua fría es tan palpable como ayer se reflejaba en Lutxana. Y poco tenía que ver con la gélida mañana. Las dudas surgidas acerca de la regeneración del antiguo solar de Sefanitro sacudieron los cimientos de un humilde enclave acostumbrado al agravio y al que sus propios residentes no dudan en calificar como «el barrio más abandonado de Barakaldo». La noticia supuso un duro mazazo para el vecindario, que ha visto truncadas «una vez más» sus expectativas de futuro. «¿Hasta cuándo vamos a seguir sin equipamientos?», cuestionó airado José Ignacio Fernández.
Y es que «la obra privada de mayor envergadura en Euskadi» había sembrado la ilusión en los terrenos fabriles donde durante años se forjó el carácter obrero de Lutxana. Más que por las 2.000 viviendas proyectadas o las áreas comerciales, por la expansión que iba a suponer para un núcleo que durante décadas ha sobrevivido encorsetado entre fábricas. Y por los nuevos equipamientos que iba a traer aparejados el llamado ensanche de Barakaldo. «Somos el barrio con más participación vecinal y ni siquiera hay un centro social», ilustró Pedro Bilbao, en consonancia con su compañero.
Para muchos, el sueño se esfumó de repente tras el anuncio de la suspensión de pagos por parte de iurbenor. Para otros, «se veía venir». Es el caso de Imanol Expósito, a quien el plan presentado a bombo y platillo por la promotora le generaba «cierta desconfianza». «Era un proyecto demasiado faraónico como para que se hiciera realidad de la noche a la mañana», argumentó el hostelero, dubitativo ante la llamada a la calma realizada desde el Consistorio. «No dudo de que al final tomará forma, pero tendrá que ser a muy largo plazo», consideró. «Me conformo con verlo».
«Ha sido como una patada en el trasero», manifestaba otro de los vecinos. No le faltaba razón, a juzgar por la desangelada imagen que ofrecían las calles. Y es que Lutxana «no es lo mismo» desde que las fábricas comenzaron a desaparecer del paisaje. La evolución hacia el sector servicios que tan bien han asimilado otras zonas de Barakaldo no termina de calar en el reducto fabril por excelencia. Quizá porque el ambicioso cambio aún no ha tomado forma y sólo se muestra en una fase inicial con el desmantelamiento de las industrias. «Parece como si el barrio estuviera muerto».
Atractiva oportunidad
Comerciantes y hosteleros eran quienes con más ansia aguardaban el gran proyecto anunciado. Confiaban en que nuevas parejas llegasen a Lutxana y la población local se incrementara. Vaticinaban una atractiva oportunidad para sus respectivos negocios, pero la crisis del ladrillo se ha cruzado en su camino y les ha dado la espalda. Al menos, por el momento. «Hemos tenido que soportar las molestias de los rápidos derribos que se han ejecutado para liberar el solar cuanto antes y ahora resulta que todo apunta a que habrá retrasos», se lamentó Jesús García.
En la barra de su bar, Aitor Resa escucha a diario comentarios de todo tipo. «Es algo que se sabía desde hacía cinco o seis meses, aunque no de forma oficial», reconoció ayer, en relación a la crisis de iurbenor. Él sería uno de los grandes perjudicados en caso de que se descartara el proyecto. Más que nada, por la estratégica ubicación de su local frente a la parcela de Sefanitro. Sólo el anunció municipal de que el plan «saldrá adelante» le generó cierta confianza. «Lo que hace falta es que empiecen ya a construir, para que los obreros sustituyan a los antiguos trabajadores de la fábrica», pidió.
Y entre los vecinos más veteranos, prisa por ver la transformación. «Conocí esta zona cuando eran huertas y luego vi la implantación de las fábricas. Tenía ilusión por ver el resultado de su desmantelamiento», señala decepcionado Javier Arza. Lutxana se despertó ayer con otro revés a su futuro, pero no pierde la esperanza. «Parece que la 'Puerta Bilbao' no abre precisamente bien», bromeó un grupo, en clara alusión al nombre oficial de la promoción.
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