El lehendakari, Juan José Ibarretxe, aseguró ayer que no se «arrepiente de nada» y que no se va a «esconder nunca» porque hizo lo que «creyó que tenía que hacer». Por ello, consideró el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tienen que «posicionarse sobre el diálogo político» y decir «con toda claridad» que, «no solamente no es delito, sino que es la única solución que tenemos para salir adelante». De ahí se explicaría el radical cambio de estrategia que realizaron sus defensores en la primera jornada de la vista oral por las conversaciones con Batasuna durante la última tregua, al reclamar que el proceso continúe hasta el final.
Ibarretxe realizó estas declaraciones en San Sebastián, en el transcurso de un encuentro con la Federación Vasconavarra de Jubilados y Pensionistas. En ese contexto, contestando a una de las preguntas de los presentes acerca del juicio al que se enfrenta -junto a los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares- por reunirse con dirigentes de Batasuna, aseguró que no se «arrepiente de nada».
«No me arrepiento de nada y no me voy a esconder nunca. Yo hice lo que creí que tenía que hacer. Estoy convencido de que hice bien y lo voy a defender donde haga falta», remarcó Ibarretxe.
A su juicio, «no es admisible que después de estar tres años adelante y atrás, de haberle solicitado seis veces a los diferentes magistrados y salas que retiren, que archiven esta causa porque no tiene ni pies ni cabeza, no es recibo que después de haber sacado la fotografía que quisieron sacar algunos ayer viendo al lehendakari sentado en el banquillo, ahora nos digan que quieran hacer un 'pase misí' para después ir a Madrid sin más».
Por ello, consideró que la Justicia y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tienen que «posicionarse sobre el diálogo político» y decir «con toda claridad» que «no solamente no es delito sino que es la única solución que tenemos para salir adelante».
Asimismo, insistió en la necesidad de que exista separación de poderes. «La política tiene que estar en su ámbito, la Justicia tiene que estar en el suyo», aseguró.
No obstante, aseguró que se encuentra «bien» e «ilusionado» porque tiene «confianza en este país» y señaló que se está dedicando «al cien por cien a tratar de resolver problemas». «Mi prioridad sigue siendo liderar y gobernar este país y sacarlo adelante», afirmó el lehendakari, quien apuntó que sus «energías» están dispuestas a «tratar de resolver la crisis económica, generar actividad y empleo y aprovechar la recuperación económica cuando llegue».