
El estudiante Bela Borsy, vestido con ropa de invierno, observa através de la ventana congelada de su clase en la escuela de Nagykallo, 235 kms al este de Budapest, Hungría. / Efe
Kiev envía gas propio a Bulgaria y Moldavia
Ucrania inició hoy el envío de gas de sus propias reservas a Bulgaria y Moldavia, los países más afectados por el corte del suministro de gas ruso, ha informado la presidencia ucraniana. "Ucrania adopta esta decisión partiendo de la difícil situación creada a raíz del cese de los suministros de gas ruso a Europa", ha declarado el presidente Viktor Yuschenko en conversación telefónica con sus homólogos de los dos vecinos países.
El líder ucraniano ha propuesto que todos los pagos sean arreglados una vez que se reanuden los suministros de gas ruso a Europa.
Bogdán Sokolovski, encargado de cuestiones internacionales de seguridad energética de la presidencia de Ucrania, ha precisado que Bulgaria recibirá dos millones de metros cúbicos al día y Moldavia 1,5 millones diarios de gas, proveniente de los depósitos subterráneos ucranianos.
Según él, Yuschenko tiene previsto comunicarse por teléfono con el presidente de Rumanía para acordar el tránsito de gas hacia Bulgaria.
El presidente de turno de los Veintisiete, Mirek Topolanek, alcanzó ayer en Kiev un pacto "verbal" basado también en intercambio de observadores
Ahora intentará que Ucrania suscriba el documento firmado en Moscú, pero se puede encontrar con reticencias
El Gobierno ruso y la Unión Europea han firmado hoy el acuerdo en virtud del cual se reanudaría el suministro de gas desde Rusia al este de Europa a través de Ucrania, que será supervisado por observadores internacionales, aunque el texto queda pendiente de ratificación por parte del Gobierno de Kiev.
El documento ha sido firmado por el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, y oficiales de la Unión Europea, tras el encuentro mantenido esta mañana por el primer ministro ruso, Vladimir Putin, y su homólogo checo y presidente de turno de la UE, Mirek Topolanek.
Este último viaja a Ucrania para conseguir el apoyo de la primera ministra de ese país, Yulia Timoshenko, aunque no es tan fácil porque el presidente ucraniano Viktor Yuschenko no parece ser tan partidario, y muchos locales ven en la presencia de observadores en el territorio el primer paso para que la gasística rusa Gazprom controle totalmente el gas de Ucrania.
"Firmemos, vayamos inmediatamente a Kiev, pidamos a Ucrania que haga lo mismo, y terminemos con esta crisis", ha declarado Topolanek durante la ceremonia de la firma, aunque Putin no lo veía tan fácil pese a señalar ayer que
en cuanto llegasen los observadores se reanudaría el suministro gasístico.
Topolanek confirmó ayer que había alcanzado un acuerdo "verbal" con la parte ucraniana y que obtuvo de Rusia una "concesión similar" para poner fin a una de las interrupciones del suministro de gas más importantes de los últimos años, que ha desembocado en el cierre temporal de muchas fábricas en el este de Europa y una escalada de tensión entre Kiev y Moscú.
El acuerdo contempla la llegada de supervisores a la ruta de suministro de gas a través de Ucrania para asegurar a Moscú que parte del contenido no se desvía ilegalmente, tal y como han denunciado las autoridades rusas, una acusación que el Gobierno ucraniano ha rechazado tajantemente.
'Futuros' observadores, pero ya en activo
La compañía energética rusa Gazprom instaba ayer al presidente de Ucrania, Viktor Yuschenko, a firmar el acuerdo ya que "hasta que el protocolo no esté firmado por ambas partes, los especialistas que lleguen no podrán obtener el estatus de observadores".
Desde Kiev, donde se reunió ayer con las autoridades ucranianas, Topolanek explicó que "quedan algunos detalles técnicos por limar de forma que se aclaren las últimas dudas y se sustituya una crisis de confianza por una confianza en que el gas que los rusos quieren enviar y para el que Ucrania quiere servir de tránsito llegue a su destino".
Entretanto, los observadores europeos desplazados a Kiev "ya han comenzado sus trabajo en la estación de entrada de Ukrtransgas en Kiev", según informó la Comisión Europea. "El equipo de observadores de la UE será capaz de verificar, con independencia, los datos sobre el volumen de los suministros de gas a Ucrania" procedentes de Rusia y "compararlos con los datos de volúmenes de gas que alcanzarán a los consumidores de la UE", explicó Bruselas.
La misión de observadores europeos estará compuesta por 22 efectivos: 18 expertos de Energía, incluidos representantes de la industria europea, y cuatro funcionarios del Ejecutivo comunitario, a los que se prevé se sumen observadores rusos y ucranianos una vez se cierre el acuerdo.