Tras pasar página al recientemente frustrado intento de fusión con la BBK, el presidente de la Kutxa guipuzcoana, Xabier Iturbe, ha decidido reorganizar la cúpula directiva de la entidad para, oficialmente, racionalizar y optimizar medios. Así, las dos direcciones generales de Negocios y Medios, que hasta ahora ocupaban Xabier Alkorta y Jesús Mari Iturrioz, respectivamente, se fusionan en una sola, al frente de la cual se sitúa Fernando Martínez-Jorcano Eguiluz, que durante los tres últimos años ha ocupado el puesto de director técnico de sistemas y organización de la caja.
Iturbe explicó ayer, durante la presentación en San Sebastián del nuevo plan estratégico de la entidad para el periodo 2009-2011, que Alkorta finaliza su actividad en la caja al cumplir en febrero 60 años, mientras que Iturrioz pasará a ocupar el cargo de consejero delegado del Banco Madrid.
En este sentido, manifestó que, ante la situación de crisis existencial que atraviesa la banca privada, el Banco Madrid «hará su propio plan estratégico, en el que deberá perfilar y definir su futuro». Explicó que Kutxa posee el 100% de esta entidad, pero dejó abierta la posibilidad de que en el futuro se abra a nuevos socios.
Además de la Dirección General de Negocios y Medios, Kutxa mantiene la Dirección General de Inversiones Corporativas, a cuyo frente se encuentra Carlos Tamayo, y la de Obra Social y Comunicación, liderada por Carlos Ruiz.
Estrategia
El nuevo plan estratégico de la entidad guipuzcoana para los próximos tres años, denominado 'Plan BAI', pretende alcanzar en 2011 los 200 millones de beneficios recurrentes, es decir, sin tener en cuenta los extraordinarios, ya que la Kutxa se marca como objetivo lograr un resultado sostenible a largo plazo. También quiere destinar ese año un 30% del beneficio a la Obra Social, cinco puntos más que ahora. La Kutxa aún no ha desvelado los resultados del pasado año.
Según explicó su presidente, la caja aspira también a auparse al tercer o cuarto puesto del ranking español. Para ello, no se plantea abrir nuevas oficinas, sino que quiere convertir a los clientes de la red de expansión en globales, es decir, que además de beneficiarse de una hipoteca, depositen también sus ahorros, sus nóminas o se hagan planes de pensiones. «Vamos a ganar clientes porque otros van a cerrar sus oficinas», auguró Iturbe.
Además, la caja guipuzcoana tratará de llevar a cabo una gestión más eficiente, lo que supone reducir duplicidades, buscar sinergias y simplificar los organigramas sin alterar la capacidad productiva. Todo ello, dijo, sin que se adopten medidas traumáticas de reducción de personal.