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Economía

09.01.09 -

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La suspensión de pagos anunciada por iurbenor sobrecogió ayer a cientos de familias que imaginaban su porvenir en el moderno ensanche de Barakaldo. En concreto, a las 481 que habían resultado agraciadas en los tres sorteos de vivienda protegida celebrados hasta ahora para estas promociones. Todas han desembolsado ya como entrada en torno a una quinta parte del precio de sus futuras casas -algunas más de 25.000 euros-, y muchas no pudieron ocultar su preocupación. «Si hasta hemos podido ver nuestros hogares en plano», lamentó María González.
La promotora, para calmar los ánimos, aseguró ayer que efectuará todas «las gestiones oportunas para salvaguardar los derechos de los adjudicatarios», según recalcó un portavoz a este periódico.
Resta aún un cuarto y último sorteo para entregar los más de 120 pisos que faltan, aunque su celebración está ahora mismo en el aire. El planeamiento municipal del Ayuntamiento de Barakaldo, no obstante, recoge 700 viviendas protegidas en el ensanche de la ciudad y todas tendrán que ejecutarse tarde o temprano, según afirmaron ayer a EL CORREO fuentes de la Corporación.
Desorientados
Esta determinación de los mandatarios locales pretende insuflar cierta tranquilidad a las personas que vieron su nombre en las listas de afortunados tras los tres sorteos que se han celebrado. Pero es una «calma mínima». Aunque en un futurible acuerdo con otra constructora se tendrían que respetar las directrices de precio y calidad marcadas por el Gobierno vasco, podrían modificarse otros criterios como la situación y la distribución de las viviendas. «Un quebradero de cabeza más» para unos adjudicatarios hoy por hoy desorientados que habían confiado en la «solvencia de una gran empresa».
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