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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Cultura

entrevista

Su papel en 'Mi nombre es Harvey Milk', retrato del malogrado activista gay asesinado en 1978, puede proporcionarle su segundo Oscar

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Sean Penn: «Milk era auténtico, como Obama»
Para Sean Penn (Santa Mónica, EE UU, 1960), la fuerza de su nueva película, 'Mi nombre es Harvey Milk', y la fascinación de su personaje radica en que se trata de «una apuesta a vida o muerte». En Nueva York tuvimos oportunidad de hablar con este actor y director que se muestra muy orgulloso de dar vida a Harvey Milk, el activista gay que murió asesinado en las calles de San Francisco en los años setenta, el primer político estadounidense -fue concejal en el Ayuntamiento de San Francisco- que se atrevió a proclamar su condición homosexual. Dirigida por Gus Van Sant, el filme suena con fuerza para los Oscar y podría proporcionarle una segunda estatuilla a su protagonista tras la conseguida en 2003 por 'Mystic River'.
-¿Qué le cautivó de Harvey Milk, el mayor activista gay de los años setenta?
-Hubo retos que me parecieron muy excitantes. Lo primero y más importante para mí fue ponerme a las órdenes de Gus Van Sant. Creo que todos nosotros, los actores que tenemos hambre de buenas historias, soñamos con trabajar con Gus. También me pareció maravilloso el guión que escribió Dustin Lance Black. Y encarnar a un hombre de la categoría de Harvey Milk, que dio su vida por sus ideales.
-¿Le afectó de alguna manera a su interpretación conocer a los amigos de Harvey Milk?
-Ese fue el trabajo del guionista. Él hizo que sus amigos fueran parte de la historia y estuvieron en el rodaje. El director es quien pone el ritmo a la película, pone alma al trabajo de los actores, y eso fue lo que ocurrió con este filme. Entre Lance y Gus consiguieron que nosotros sólo tuviéramos que meternos en nuestro papel porque todo lo demás estaba hecho.
-¿Ha cambiado de alguna manera después de interpretar a Milk?
-No estoy seguro de ello. No he pensado demasiado en ese aspecto, pero creo que cada persona que conoces, directa o indirectamente, te ayuda a aprender y a crecer. No puedo identificarme con mi personaje, pero he estado pensando recientemente en la experiencia de Harvey después de las elecciones que hemos tenido en California sobre el matrimonio gay, aunque prefiero no ser mas específico al respecto.
-¿Cómo es su rutina cuando rueda una película? ¿Vive dentro del personaje?
-Mi vida diaria, cuando ruedo, consiste en levantarme a las seis de la mañana, llevar a mis hijos al colegio, aprenderme las líneas de ese día y marcharme a trabajar. Luego, ya en el rodaje, me meto en la piel de mi personaje. Cuando termino de rodar estoy agotado. Entonces regreso a casa con mi familia y me aprendo las líneas del día siguiente. Como verás, mi vida no es tan misteriosa ni tan exuberante como la gente cree.
-Esta película volverá a poner sobre la mesa la lucha de los derechos civiles de los gays en América.
-Creo que hay mucha ignorancia en este país sobre este tema. Ningún ciudadano tiene excusas cuando se trata de aprenderse las leyes. Me parece una obscenidad que tengan que estar luchando por tener la misma categoría como ciudadanos que tenemos todos los demás. Ojalá esta película sirva para dignificar la situación de los gays.
-¿Cree que existe ese enfrentamiento entre las comunidad cristiana y la comunidad gay?
-Me parece importante recordarle al público que la tensión no existe entre la comunidad gay y las comunidades de la fe; la tensión existe entre la comunidad gay y los pseudoreligiosos que no aceptan que su Dios, o quien sea, acepta a los gays. Es una gran hipocresía esconderse tras el odio, ninguna fe se merece el título de 'comunidad antigay'.
Mantenerse a flote
-¿Hay paralelismos entre Harvey Milk y Barack Obama en cuanto a que son figuras idealizadas?
-Cuando Harvey Milk luchaba en San Francisco como político por la comunidad gay se ofrecía como un hombre auténtico, lo mismo que Obama. Ambos se nos presentan como una esperanza. Ese es el paralelismo.
-La sexualidad en el filme es explícita. ¿Le costó rodar esas escenas?
-Cleve Jones (activista gay) me dijo algo muy interesante, y es que uno de los mitos de la comunidad gay para el gran público es que piensan que el sexo homosexual es distinto. El sexo es igual para todos; lo que le diferencia a un gay es que tiene que vivir bajo la opresión de casi toda la sociedad. Es esa atmósfera asfixiante lo que quise que traspasara la pantalla. Esa atmósfera y los ideales de este señor para superarla. El corazón de la historia está ahí.
-¿Piensa volver a dirigir pronto?
-Me encantaría dirigir más, pero no soy un escritor prolífico. Es difícil crear lo que quieres. Me paso años desarrollando un proyecto y buscando la financiación necesaria para llevarlo a cabo. Ese es el proceso más difícil. Por eso sigo actuando, porque quiero mantenerme a flote mientras preparo mi nueva película.
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