El tradicional color verde que tiñe las praderas de La Arboleda se transformó ayer en un manto blanco. La zona alta de Trapagaran se encuentra a más de 400 metros y en esa cota la nieve sepultó coches, tejados y caminos. Pero la llegada del frío también atrajo a decenas de visitantes que se acercaron a disfrutar de la nevada: hicieron muñecos, organizaron guerras de bolas y se deslizaron en trineo.
El temporal se reveló incompatible con la práctica del golf. La nieve obligó al club Meaztegi a cancelar las salidas al campo. «Es el primer día que nos afecta puesto que ayer -por el martes- fue fiesta», avanzó un portavoz de las instalaciones deportivas. Hace dos años cerraron también varias jornadas por nevadas.
Los visitantes pudieron acudir al poblado minero en coche o autobús, ya que los bomberos despejaron las carreteras combatiendo el hielo con sal. Algunos iban prácticamente a descubrir la nieve. Entre ellos, estaba el pequeño Oier, de 4 años, que retrasó una jornada su vuelta al colegio. «El día de Reyes le prometí que si nevaba no iba a clase», afirmó su madre Isabel, de Santurtzi. Su hijo la había visto con un año y no la recordaba... Por eso decidió cambiar el aula por el monte.
Entregados al juego también estaban los jóvenes Egoitz, Jeni y Óscar, de Leioa y Barakaldo. Son habituales de La Arboleda y recordaban nevadas mayores, aunque la de ayer superó los 5 centímetros de espesor en algunos puntos. «Aquí empezó a nevar hace cinco días, pero cuando ha cuajado ha sido ahora», explicaron. Como ellos, los aficionados a la montaña Carmelo y Mikel, de Gallarta, disfrutaron de la mañana subiendo hasta Peñas Negras. «Hay que ir con cuidado porque hay hielo en varios tramos», advirtieron.
En el puerto de Urkiola el espesor de la nieve alcanzó ayer más de 15 centímetros y muchos jóvenes que todavía gozaban de vacaciones aprovecharon el paso del temporal para disfrutar de la nieve en las campas de la zona. Es la cuarta nevada registrada desde noviembre en este puerto situado a 750 metros de altura sobre el nivel del mar, aunque la primera que viene acompañada de un descenso tan brusco de las temperaturas.
La nieve y el hielo dificultaron la circulación en los pasos de montaña de la comarca del Duranguesado de manera puntual. La vía más afectada fue Urkiola, que permaneció cerrado desde última hora de la tarde del día de Reyes hasta primera hora de la mañana de ayer, mientras las máquinas quitaban de la calzada la nieve que cayó por momentos intensamente.
En el puerto de Trabakua se registraron retenciones a última hora de la tarde del martes, mientras los vehículos esperaban el incesante ir y venir de las máquinas quitanieves. En ningún momento fue necesaria la utilización de cadenas. En el alto de Trabakua (402 m), el espesor de la nieve superó los 10 centímetros.