El Cross Internacional de Amorebieta tiene desde ayer un nuevo país africano en su palmarés. Eritrea, una potencia emergente en el mundo del fondo, se unió a la lista formada por Etiopía, Kenia y Uganda gracias a la exhibición que ofreció un sorprendente Samuel Tsegay. El eritreo no contaba entre los pronósticos, pero el ganador de la San Silvestre de Vitoria consiguió una de las victorias más aplastantes que se recuerdan en Jauregibarria.
Escapado desde el primer metro, Tsegay, que en España se ha destacado más por participar en pruebas de ruta, se alejó de sus rivales para ganar con una media inferior a los tres minutos por kilómetro tras 10,7 kilómetros. El gran favorito, Moses Masai, sólo pudo ser segundo, a 21 segundos de diferencia del ganador.
Lo cierto es que nadie se esperaba un desarrollo de carrera como el que planteó el ganador. Escapado prácticamente desde la línea de salida, el resto de aspirantes a la victoria le dejaron hacer, pensando que lo suyo era un suicidio. Así que las vueltas pasaron con Tsegay en cabeza, y a una distancia de 12-15 segundos, el grupo perseguidor, en el que Moses Masai comenzó a ponerse nervioso a medida que vio que las diferencias no se reducían. Acompañado de Kidane Tadesse, el gran favorito trató de lanzarse hacia la cabeza a mitad de prueba, pero entonces sucedió lo que nadie esperaba, que Tsegay mantuvo el pulso sin problemas.
Tras los tres primeros, los españoles Lamdassem, Bezabeh y Guerra mantenían una dura pugna con Kifle, en la que el eritreo fue el más fuerte para hacerse con la cuarta plaza.
En la última vuelta, el sorprendente Tsegay culminó su exhibición aumentando su diferencia hasta los 21 segundos, y dejando tras él al keniano Masai, quinto en el Mundial de cross del pasado año. Tercero fue Kidane Tadesse, y el primer español fue Ayad Lamdassem, que celebró así su reciente paternidad.
En mujeres, por contra, se cumplieron los pronósticos y la victoria fue para Linet Masai, que sigue con su temporada triunfal por España. A sus 19 años, la keniata repitió su táctica habitual de imponer su ritmo y escaparse en solitario. Ayer, la ganadora en las dos últimas ediciones, Vivian Cheruyot, fue incapaz de seguirla. Aunque trató de mantenerse a cinco segundos, finalmente sucumbió al poderío de Masai. Monteiro, tercera, dejó sin podio a Rosa Morató, primera española.