Será el juicio de mayor envergadura de los que se hayan celebrado en el Tribunal Superior de País Vasco. No sólo por la entidad de los imputados, Juan José Ibarretxe y Patxi López, sino también por la expectación que ha generado. Tanto las medidas de seguridad como las cifras del operativo para la celebración a diario de las sesiones son sólo comparables con las que caracterizan a los grandes procesos penales llevados a cabo en los últimos años en la Audiencia Nacional, caso del 11-M o el macrojuicio al entorno de ETA.
TRES SEMANAS DE SESIONES
De lunes a jueves por la mañana
El tribunal enjuiciador ha reservado del 8 al 29 de enero para llevar a cabo las sesiones del juicio, aunque en su previsión inicial calcula que el «visto para sentencia» se puede pronunciar el jueves 22 si todo marcha sobre ruedas. En principio, los tres viernes comprendidos entre esas fechas servirán de descanso, aunque los magistrados no descartan habilitarlos para la vista oral en el supuesto de que el procedimiento se alargue más de lo estipulado inicialmente. El calendario prefijado dedica una jornada para cada cuestión procedimental. Así, el jueves 8 las partes darán a conocer las cuestiones previas y sus escritos de calificación. El lunes 12 arrancará fuerte, con las declaraciones de los ocho imputados, incluidos Ibarretxe y López. Al día siguiente testificarán los periodistas que cubrieron las reuniones con Batasuna, mientras que el miércoles y jueves les tocará el turno a los testigos políticos y a quienes declaren procedentes del extranjero, respectivamente. Del 19 al 22 se sucederán los testimonios de los testigos protegidos, de los peritos y se dará lectura a las conclusiones e informes finales.
MEDIO CENTENAR DE TESTIGOS
Desde Zapatero a un premio Nobel
Más de medio centenar de personalidades, peritos y agentes policiales declararán en el juicio a petición de las partes, excepto de la defensa de López y Ares, que no ha solicitado a nadie. La mayoría de los testigos lo serán a llamada de la defensa de Ibarretxe que, entre otros, ha reclamado el testimonio de José Luis Rodríguez Zapatero y su ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba -los dos podrán hacerlo por escrito-, además de sus antecesores en ambos puestos, José María Aznar y Jaime Mayor Oreja. Jone Goirizelaia, abogada de Batasuna, tampoco se ha quedado atrás llamando al líder del PNV, Iñigo Urkullu, el ex presidente de Italia Francesco Cossiga o el sacerdote y mediador entre el IRA y el Gobierno británico Alec Reid. El premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, el ex director general de la Unesco Federico Mayor Zaragoza, Izaskun Bilbao, Javier Madrazo, Joseba Egibar, Rafael Díez Usabiaga y José Elorrieta también están en la relación de testigos.
INVITACIONES PARA EL PÚBLICO
Sala con aforo para 130 personas
Por primera vez en el Tribunal Superior vasco un sorteo ha determinado qué ciudadanos podrán presenciar el juicio en la sala de vistas. Será una treintena de afortunados de los más de doscientos que entraron en el bombo. Lo verán desde las tres últimas filas de bancos corridos. Por delante, las dos primeras bancadas estarán libres para necesidades del tribunal, mientras que las diez siguientes para los invitados que congreguen las partes -imputados, abogados, fiscalía y acusaciones populares tienen pases para cinco personas cada uno-. Las filas 13 y 14 quedarán a disposición de prensa y televisión. Veinte periodistas, uno por medio, podrán presenciar la vista.
125 PERIODISTAS ACREDITADOS
Proceso mediático
Un total de 125 periodistas han solicitado una acreditación para poder seguir el juicio. Lo harán desde dos espacios. Veinte de ellos desde la sala de vistas, en las filas trece y catorce de las diecisiete que hay, y el resto desde una dependencia contigua con una enorme pantalla. Para evitar la aglomeración de cámaras de televisión y fotográficas dentro del tribunal, la agencia EFE distribuirá las imágenes para prensa escrita y ETB la señal televisiva de forma gratuita para el resto de medios.