Jett, el hijo mayor del actor John Travolta, murió ayer en las Bahamas después de sufrir un desfallecimiento y golpearse la cabeza en la residencia de vacaciones de la familia. Un empleado de la casa encontró al joven, de 16 años, inconsciente en el baño de la vivienda. Jett Travolta fue trasladado rápidamente a un hospital en la ciudad de Freeport, donde los médicos certificaron su fallecimiento. Mañana se le practicará una autopsia y posteriormente su cuerpo será trasladado a Ocala, en Florida, donde recibirá sepultura.
Kelly Preston, la madre de Jett, había reconocido en una entrevista que su hijo estuvo muy enfermo a la edad de 2 años, ya que fue diagnosticado con la enfermedad de Kawasaki, una rara dolencia que provoca la inflamación de los vasos sanguíneos en niños pequeños que puede afectar al corazón y otros órganos del cuerpo.
Los Travolta, que tienen otra hija de 7 años, se habían trasladado a Gran Bahama este fin de semana para un encuentro con otras sesenta personas, entre familiares y amigos, en una lujosa zona residencial de la isla. Para todos ellos, lo que iba a ser una reunión festiva se convirtió de pronto en un inesperado velatorio. John Travolta y su esposa son muy queridos en la comunidad de Old Bahama Bay, donde acuden con cierta frecuencia.
Obie Wilchcomb, ex ministro de turismo de Bahamas y amigo de la familia, ha recordado el amor y el cariño que el matrimonio manifestó siempre por su hijo. «El señor Travolta pasaba una gran cantidad de tiempo con Jett. Nunca lo dejaba solo en casa. Siempre lo llevaba con él a todas partes. Cuando veías a John, allí estaba siempre su hijo», declaró Wilchcomb a la cadena CNN.
El actor ha presumido siempre de ser un buen padre. «No puedo imaginar cómo podría ser la vida sin Jett», admitió hace unos años a la revista 'People'. «Cuando nació y lo lavaron lo tuve en mis brazos durante horas mientras Kelly dormía. Si alguna enfermera venía a llevárselo para hacerle pruebas yo le rogaba que se las hicieran otro día. Me volví un poco loco», reconoció entonces.
Obsesión con la limpieza
La enfermedad de su hijo convirtió a los Travolta en personas muy protectoras y obsesionadas con la limpieza. Estaban convencidos que los productos de limpieza y los pesticidas provocaban una reacción exagerada del sistema inmunológico de Jett que agravaba su enfermedad. Kelly Preston afirmó en una entrevista que la salud de su hijo había mejorado gracias a un programa de desintoxicación basado en la iglesia de la Cienciología, de la que ella y su marido forman parte como miembros destacados.
Para su último trabajo cinematográfico, el actor se trasladó a Francia para participar en una producción del director Luc Besson. Se trata de una película sobre los graves disturbios desencadenados en 2005 por jóvenes descontentos en los barrios pobres de París, que luego se extendieron como la pólvora a otras grandes ciudades galas. Aprovechando un corto parón en el rodaje, Travolta invitó a su hijo Jett a la Ciudad Luz, y con él se dejó ver en público en noviembre pasado.
Desde que saltara a la fama a medidos de la década de los 70 por sus actuaciones en 'Fiebre del Sábado noche' y 'Grease', Travolta tuvo una carrera desigual hasta que Quentín Tarantino lo eligió para encarnar al personaje de Vincent Vega en la rompedora 'Pulp Fiction', papel que le valió una nominación como mejor actor por la Academia de Hollywood.