72.000 vatios de luz, 27.000 de sonido, nueve carrozas, tres teatros de calle, cuatro cuerpos de baile, más de 120 figurantes y 4.000 kilos de caramelos, aderezados con una buen puñado de magia e ilusión. Estos serán los ingredientes de la Cabalgata de Reyes que inundará el lunes de brillo y color la columna vertebral de Bilbao: desde el Sagrado Corazón al Ayuntamiento.
Sus Majestades comenzarán su maratoniana jornada a las 12 del mediodía. A esa hora saldrán en limusina del hotel Villa de Bilbao para acudir al hospital de Basurto a visitar a los pequeños ingresados. Recuperarán fuerzas con una larga siesta y a las 18 horas comenzará su espectáculo de bienvenida en el Sagrado Corazón. Recorrerán toda la Gran Vía y llegarán al Ayuntamiento por la calle Buenos Aires.
Este año, la naturaleza y los dioses que la regentan vertebrarán el desfile. Los cuatro elementos -tierra, agua, aire y fuego- marcarán el guión del espectáculo. Por supuesto, la estrella de Belén encabezará la comitiva real con la primera carroza, que recreará la Tierra y las siete maravillas del mundo. Le seguirá un espectáculo itinerante inspirado en el agua. Este pequeño mundo de especies submarinas abrirá paso a la segunda carroza presidida por Neptuno, el dios del agua. Junto a él irán cinco ninfas rodeadas de animales acuáticos. Tras ellos, un nuevo espectáculo itinerante introducirá el aire en el desfile. Animales fantásticos sobrevolarán la Gran Vía para dar paso a la tercera carroza, la de dios Eolo, acompañado por otras cuatro ninfas que volarán durante todo el recorrido sobre su carroza, llena de luz, humo y niebla.
Quizá el siguiente montaje sea el más espectacular. Diez profesionales de las artes escénicas especializados en el manejo de malabares con fuego precederán a la cuarta carroza, en la que llegará Vulcano junto a sus tres ninfas del fuego y dos ferrones: uno dará forma al hierro en una fragua y el otro manejará un gran fuelle.
Diferentes escenarios
Después de este desfile natural, llegará la comitiva que precede a los Reyes Magos de Oriente. Doce bailarinas encabezan la quinta carroza, la de los Carteros Reales. Tras los deseos en forma de misiva, llegarán los juguetes en la sexta carroza, llena de duendecillos mágicos. Tras ellos, una docena de actores con trajes medievales y estandartes presentarán a Melchor, el rey europeo que llega desde el Valle del Loira con un gran castillo medieval, vidrieras, estandartes, almenas, sus dos pajes, otras dos damas de honor y su trono. De la Edad Media, el desfile se trasladará a Oriente con un cuerpo de baile que presentará a Gaspar, el rey asiático. Una enorme luna le iluminará a lo largo del recorrido.
Cerrarán el desfile los ritmos africanos que anuncian la llegada de Baltasar. El ballet Kora de Senegal inundará el centro de Bilbao de música, bailes y saltos acrobáticos, acompañados en todo momento por instrumentos autóctonos. En la carroza, jirafas y cebras en movimiento acompañarán a Su Majestad más entrañable.
La cola de la Cabalgata está previsto que llegue al Ayuntamiento hacia las 20 horas. Allí aguardará el alcalde a los Magos para acompañarles al balcón consistorial, desde donde saludarán a la villa. Mientras los Reyes descansan, antes de recibir a los niños en el Salón Árabe, un espectáculo de danzas y coreografías con 8.000 vatios de sonido y 18.200 de luz amenizará la espera en el exterior del Ayuntamiento. Serán cuatro toneladas de caramelos -aptos para celíacos- los que se repartirán durante la Cabalgata. Los niños con problemas de movilidad tendrán reservado un espacio frente a la Diputación para ver el espectáculo y dispondrán de ayuda para acceder al Ayuntamiento.