José Antonio Urdiain es un clásico. Sabe dar el do de pecho sin que le tiemble la pajarita y nunca falta a su cita navideña con el público bilbaíno. «Llevo más de diez años organizando estos conciertos. Yo mismo me busco los 'sponsors', alquilo el local y cuadro mi agenda con la de otros artistas, gente joven pero con mucha experiencia. Hoy, por ejemplo, me acompañará la soprano Itziar de Unda», explica el tenor mientras hojea el programa de mano. El espectáculo tendrá lugar en la Sociedad Filarmónica, a las 20.00 horas, y contará con la participación de Itziar Barredo, pianista con una dilatada trayectoria dentro y fuera de España.
El recital rendirá homenaje en su primera parte a Giacomo Puccini (1858-1924); 'Tosca', 'Suor Angelica', 'Manon Lescaut', 'Turandot' y 'Madama Butterfly' serán las óperas que caldearán el ambiente nada más empezar. Habrá arias, dúos y también una pieza para piano solo, «que nos permitirá descansar un poco». Después del intermedio, se dará rienda suelta a la vertiente más popular del repertorio con romanzas y dúos de zarzuela, napolitanas y canciones vascas. «Y, por supuesto, también habrá propinas. Ahí ofreceremos lo típico en estas fechas: 'Merry Christmas', 'Noche de paz', 'Hator, hator'...».
Será un programa «de gustar mucho», pero nada fácil. La ausencia de orquesta siempre supone un esfuerzo extra, «porque te sientes como desnudo, no te puedes esconder ni disimular». Imposible pasearse por el escenario «o rascarse tranquilamente la nariz». No hay que superar con la voz el volumen sonoro de toda una agrupación instrumental pero, a cambio, hay que rozar la perfección. «Esto con Puccini tiene mucho mérito. La primera parte va a ser muy dura, ya lo creo. En estos recitales, los errores se notan enseguida». Ellos no escatimarán esfuerzos, pues tienen previsto arrancar con el dúo de 'Tosca' que comienza 'Qual'occhio al mondo può star di paro...?'.
Tampoco faltarán canciones en euskera como 'Aurtxo polita' o 'Ezin ahaztu', que «hizo famosísima Luis Mariano». Y, atención, se ofrecerán sendas versiones a dos voces de 'O sole mio' y 'Júrame'. «Me gusta dar sorpresas. ¡Eso es parte de la chispa latina! Y además, con la magnífica acústica que tiene la Sociedad Filarmónica seguro que todo sale muy lucido».