El lehendakari, Juan José Ibarretxe. / Efe
El día 5 de este mes firmará el decreto de disolución del parlamento, y la campaña electoral se desarrollará entre los días 13 y 27 de febrero
El presidente del Gobierno Vasco ha hecho el anuncio al concluir el Consejo de Gobierno extraordinario de esta mañana
El último sondeo de Euskobarómetro arroja un empate técnico en intención de voto entre el PNV y el PSE
Las elecciones de la Comunidad Autónoma Vasca se celebrarán el próximo 1 de marzo, según se rumoreaba a lo largo de hoy y ha confirmado el propio lehendakari, Juan José Ibarretxe, tras la reunión extraordinaria del Consejo de Gobierno. De esta manera, la convocatoria coincidirá con los comicios autonómicos gallegos.
El lehendakari ha explicado que el 5 de enero firmará el decreto de convocatoria de las elecciones y de disolución del Parlamento Vasco, que será publicado el 6 de enero en el Boletín Oficial del País Vasco. El 2 de febrero se proclamarán las candidaturas y la campaña electoral se celebrará entre el 13 y el 27 de febrero. El 11 de marzo se proclamarán oficialmente los resultados.
Ibarretxe, que aspira por cuarta vez a la Presidencia como candidato del PNV, ha decidido adelantar dos semanas el anuncio de los comicios tras el el último
atentado de ETA contra el edificio de la radiotelevisión autonómica vasca (EiTB) en Bilbao, que ha motivado hoy otra
concentración de repulsa.
Ibarretxe ha restado importancia a que las elecciones vascas coincidan con las autonómicas gallegas y ha señalado que cada uno tiene libertad para convocar las elecciones "cuando quiera". Así, ha explicado que una vez aprobados los presupuestos vascos para 2009 y de poner en marcha medidas económicas frente a la crisis, era "bueno" celebrar las elecciones autonómicas "sin pérdida de tiempo" el primer domingo del mes de marzo.
"Perdón" por los errores
El lehendakari ha hecho a continuación un balance de la legislatura, que ha definido como "intensa", añadiendo que va a gobernar hasta el último día. También ha pedido "perdón" por los errores que haya podido cometer en estos cuatro años el tripartito PNV, EA y Ezker Batua -partidos a los que les ha agradecido el esfuerzo-, y ha afirmado que no está frustrado por no haber podido celebrar una consulta en el País Vasco.
En este sentido, ha recordado que la posición de "mayoría minoritaria" en el Parlamento Vasco no ha impedido al Gobierno Vasco sacar adelante muchas leyes, mediante el diálogo y la búsqueda de acuerdos con otras fuerzas políticas. Ha evitado asimismo referirse al proceso judicial al que se enfrentará a partir del 8 de enero por reunirse con Batasuna y ha señalado que toda su energía está "dedicada a liderar este país hasta el último momento".
Según la oleada de otoño de Euskobarómetro, PNV y PSE mantienen un
empate técnico en intención de voto a tres meses de las elecciones vascas. Nacionalistas y socialistas se disputarían así ser el primer partido y la primera fuerza parlamentaria, aunque cabe la posibilidad de que los peneuvistas ganen en votos, pero sean superados en escaños por la formación de Patxi López.
Respetar al rival
Juan José Ibarretxe ha pedido a los partidos políticos que hagan una campaña "limpia" y "evitando los "insultos y descalificaciones que tan flaco favor hacen a la clase política" y que explican, a juicio de Ibarretxe, la lejanía que a veces se percibe entre ciudadanos y gobernantes. Ha dedicado también un agradecimiento "especial" al tripartito por el trabajo realizado en esta legislatura y por el apoyo que le han dispensado en estos cuatro años.
En este sentido, ha recordado que la posición de "mayoría minoritaria" en el Parlamento Vasco no ha impedido al Gobierno Vasco sacar adelante muchas leyes, mediante el diálogo y la búsqueda de acuerdos con otras fuerzas políticas.
También ha querido enviar un mensaje "de esperanza" a la sociedad: "Nadie va a parar a este país, ni ETA ni sus atentados ni la crisis económica ni ningún problema que se nos ponga por delante", ha señalado Ibarretxe, quien ha trasladado asimismo el compromiso del Gobierno Vasco de seguir trabajando "hasta el último día", más allá de las legítimos planteamientos que haga cada fuerza política".