Los centros de día permiten compatibilizar tres aspectos de la atención a las personas mayores dependientes: cuidados a nivel profesional, la permanencia de los usuarios en el entorno familiar y la conciliación de la vida familiar y laboral de los cuidadores. Se trata de un servicio «crucial», «muy valorado» entre los propios beneficiarios, pero que, sin embargo, no termina de calar en los ciudadanía, sobre todo en las zonas rurales.
Ante esta realidad e impulsada por la convicción de que es necesario «facilitar en todo lo posible» el uso de este tipo de equipamientos, la Diputación ha decidido reducir a la mitad el precio de los centros de día para mayores dependientes. Hasta ahora, los usuarios pagaban casi el 30% del coste total, mientras que la institución foral se hacía cargo del resto. A partir de mañana deberán abonar el 13,3%. En la práctica, entre los tramos de rentas medias, las personas que pagaban 10 euros al día harán en 2009 un desembolso de cinco euros por el mismo servicio. En algunos casos, la reducción puede llegar hasta a dos terceras partes del precio actual. «Es una rebaja muy importante, sobre todo en estos momentos de dificultad económica», subrayó el diputado de Acción Social, Juan María Aburto.
Compatibilizar ayudas
El objetivo de esta reducción -aprobada ayer en Consejo de Gobierno- es conseguir que «ninguna persona» renuncie a los centros de día por razones económicas. Los precios anteriores estaban «ajustados» a los ingresos de las personas y a las prestaciones ofertadas, como son transporte, alimentación, cuidados personales, y diversas terapias. Sin embargo, pese a los beneficios que ofrecen estos centros, que representan una «alternativa real» al ingreso en residencia, todavía hay gente que «rechaza» utilizarlos por su coste.
Además, desde la entrada en vigor de la Ley de Dependencia, se ha sumado un segundo elemento que hace más difícil su «implantación». Según explica Aburto, con esta ley se ha constatado un importante número de familias que renuncia a estos equipamientos con el objetivo de acogerse a las ayudas económicas recogidas en la normativa. En la actualidad, existen unas 4.000 núcleos familiares que ya reciben esta prestación. En este sentido, el responsable aseguró que la Diputación comenzará a «trabajar» en los próximos meses para buscar las maneras de compatibilizar ambas prestaciones, de tal manera que las familias que reciben ayudas económicas no se vean obligadas a perder este servicio.
Del mismo modo, subrayó que la institución foral está decidida a seguir ampliando la red foral de centros de día, que en la actualidad agrupa 54 equipamientos con más de 1.500 plazas. Durante el 2009, se abrirán centros en Ermua, Balmaseda, Getxo, Bermeo y Bilbao, entre otras localidades. Todo con el objetivo de ampliar la cobertura de un servicio que, en la actualidad, todavía cuenta con plazas disponibles.
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