El PNV salió ayer en tromba para deslegitimar al candidato socialista a ocupar Ajuria Enea, Patxi López. Dos de sus principales dirigentes, el presidente del partido, Iñigo Urkullu, y el máximo responsable en Guipúzcoa, Joseba Egibar, arremetieron con dureza contra el líder del PSE, al que acusaron de esconder a la opinión pública que tras los próximos comicios necesitará el apoyo del PP si quiere ser lehendakari.
De aquí a las elecciones, la formación jeltzale quiere 'resucitar' la fotografía de 2001, cuando la alianza constitucionalista entre los populares de Jaime Mayor Oreja y los socialistas de Nicolás Redondo Terreros fracasó en su intento de derrotar a Juan José Ibarretxe. Aunque el PSE quiere borrar esa imagen, la posibilidad de que, por lo menos en la sesión de investidura, López necesite los votos del PP para acceder a Ajuria Enea cobra enteros.
Y a esto se agarra el PNV para minar la candidatura socialista. El más contundente ayer fue Urkullu. El presidente jeltzale recalcó que el líder del PSE espera «escondido que la suma de sus escaños con los del PP le permita conseguir el trofeo más codiciado de la historia de la democracia en el Estado», en referencia al Gobierno vasco.
El presidente del PNV, en un artículo publicado en su 'blog' personal de Internet, sostuvo que López sabe que «necesita» los votos de la formación liderada por Antonio Basagoiti «y no quiere hacer ni decir nada que pueda enfadar a los populares». «Y calla, porque así se lo han recomendado sus jefes de Madrid: 'cuanto menos hables, mejor'», subrayó.
En un tono muy duro, Urkullu afirmó que cuando la «lógica aspiración de gobernar» se convierte en una «obsesión», a «muchos vascos nos entra cierta sensación de escalofrío». «Y, en este caso, el obsesionado, es Patxi López», remarcó.
Urkullu también se refirió a las palabras pronunciadas el pasado domingo por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien afirmó que su partido hará «todo lo posible» para que no haya un lehendakari nacionalista. El presidente del PNV dijo que le recuerda a «viejas etapas que todos creíamos superadas». A su juicio, esta frase es similar a la de «mejor una España rota que roja», empleada por el bando nacional durante la Guerra Civil española.
«A peor»
También puso en duda la victoria de Patxi López el máximo responsable del PNV en Guipúzcoa, Joseba Egibar. El presidente del GBB señaló que José Luis Rodríguez Zapatero «confunde deseos con realidad» y que el Partido Socialista no llegará a Ajuria Enea porque «ni la sigla ni el candidato son precisamente sinónimos de cambio». «En todo caso, sería cambio a peor», aseguró en declaraciones a Radio Euskadi.
Egibar insinuó que para llegar a Ajuria Enea el PSE utilizará «los instrumentos legales que tiene a mano, léase la aplicación de la Ley de Partidos». El dirigente nacionalista ahondó en las tesis ya explicitadas por Urkullu hace diez días y que el propio presidente del PNV ratificó ayer: que los socialistas dejarán que haya una lista legal de la izquierda abertzale en el nuevo Parlamento vasco si conviene a sus intereses. Si les perjudica, sostiene el PNV, impedirán su presencia en la Cámara vasca.