Las cifras de ventas de parcelas para residentes en los parkings bilbaínos hablaban por si solas. En el aparcamiento de Sarriko sólo han encontrado comprador 45 de de las 180 parcelas; en el de La Peña, 16 de 155; en Txurdinaga, 133 de 258; y en El Carmelo, 63 de 159. Ante este mapa de ventas y la dificultad de que la tendencia se invierta dada la situación general de crisis financiera, el Ayuntamiento ha optado por mover ficha. El alcalde ha decidido flexibilizar los parámetros de acceso a los aparcamientos y cambiar el reglamento que rige la utilización de las plazas, de modo que puedan destinarse a otros usos si no logran hallar comprador.
Azkuna avanzó que el Consistorio contempla la posibilidad de que el promotor del parking pueda dedicar al estacionamiento de rotación las plazas que sigan sin dueño, o bien alquilarlas incluso bajo un régimen que incluya una posterior opción de compra para el arrendatario. Tampoco tiran la toalla en la búsqueda de compradores, pero intentarán aumentar el cupo de posibles demandantes ampliando el perímetro de residentes con derecho a compra de parcela. Es decir, no sólo tendrán acceso los vecinos más próximos al aparcamiento. Incluirán nuevas calles del entorno. Azkuna va más allá y plantea que «autónomos o trabajadores de carga y descarga puedan también hacer uso de estas parcelas». Y es que, según el alcalde, «dadas las circunstancias de crisis, hay que flexibilizar los parámetros para desahogar un poco a los empresarios y que no sufran todo el embate de la crisis».
El máximo mandatario municipal apuntó que «hasta ahora hemos sido muy restrictivos en el acceso a estas parcelas porque queríamos favorecer a los de la calle o la plaza en la que se ubican los aparcamientos, pero tenemos plazas vacías y gente que no entra en ese perímetro solicitándonos poder entrar». Azkuna opina que «no es el momento de andarse con remilgos. Los bancos no dan créditos así que la gente no puede comprar». Por ello, según dijo, «es el momento de tener mucha cintura».
Plazas más baratas
A los planes de modificación del reglamento de adjudicación de parcelas se une el proyecto ya anunciado por el equipo de gobierno de abaratar el precio de las plazas en los parkings que se construirán en los barrios de la villa. La idea es aprovechar las plusvalías que generan los estacionamientos más céntricos -los del Instituto y el Ensanche- para que los futuros aparcamientos de Uretamendi, Arangoiti, San Adrian, Prim y Begoñazpi puedan vender sus plazas por precios próximos a los 12.000 ó 15.000 euros. La diferencia sería considerable. Por ejemplo, el nuevo parking de la plaza Euskadi ofrece parcelas a un precio medio de 30.000 euros. En este estacionamiento subterráneo ubicado en pleno centro de negocios, de comercio y de turismo se han vendido, por el momento, 130 de las 405 plazas destinadas a residentes.