Los profesores de los colegios concertados van a retomar las movilizaciones después de las vacaciones de Navidad con el fin de equiparar sus condiciones de trabajo con los docentes de la red pública. Ayer anunciaron nuevas jornadas de huelga en enero, que se sumarán a las dos celebradas ya este curso. Reclaman una subida de sueldo y la reducción de la jornada lectiva para igualarse con el personal que depende del Gobierno vasco.
Los delegados sindicales de ELA, LAB y STEE-EILAS presentarán hoy en el Parlamento vasco una interpelación en la que recogen sus reclamaciones laborales con el fin de que sean debatidas por los partidos políticos. Los representantes de estas centrales llevarán a cabo una concentración ante la sede de la Cámara vasca en Vitoria.
Los docentes en lucha pertenecen a colegios de Kristau Eskola, la patronal de los centros religiosos, y Partaide, las ikastolas privadas. El colectivo exige un nuevo modelo de financiación al Gobierno vasco. Consideran que la Administración debe subvencionar al cien por cien a los centros concertados. Sin embargo, los sindicatos no han logrado hasta ahora que el Departamento de Educación acepte estas nuevas condiciones económicas. «Las posturas y planteamientos de patronales y Administración exigen una respuesta firme», advirtieron ayer. «De no producirse avances», añadieron, convocarán huelgas tras la Navidad.
Docentes de Religión
Por su parte, el colectivo de profesores de Religión de centros públicos de Primaria, que dependen del Ministerio de Educación, han denunciado la «precariedad laboral» en la que se encuentran. ELA censuró ayer que el Ejecutivo central se niega a equiparar sus sueldos y condiciones de trabajo con las del resto de profesores que dependen de la Administración vasca, al considerar que es personal «pendiente de transferencia». El sindicato critica también que el Gobierno vasco se «desentiende» de estos maestros alegando que «no es personal propio» del departamento.
La central sindical reclama que la gestión directa de los docentes de Religión de las escuelas públicas sea «exclusivamente del Gobierno vasco». Fuentes de este colectivo de profesores denuncian también que, con el curso ya avanzado, aún hay plazas sin cubrir de Religión Católica en algunos colegios vascos.