Paso a paso, la futura Línea 3 del metro comienza a tomar forma. Las Juntas Generales aprobaron ayer el convenio de financiación del trazado, que discurrirá entre San Antonio de Etxebarri y Matiko y dará servicio a los barrios bilbaínos de Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri, Uribarri y el Casco Viejo. La aprobación del documento en la Cámara vizcaína -donde fue aprobado con los votos de PNV y PSE- es uno de los últimos trámites previos al comienzo de los trabajos de construcción, que arrancarán finalmente «en primavera», según adelantaron ayer fuentes del departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno vasco.
Antes de que empiecen las obras, que acumulan varios meses de retraso, habrá que culminar algunos requisitos. El convenio entre el Ejecutivo autonómico y la Diputación llegará la próxima semana al Parlamento vasco, donde también deberá ser ratificado. Después, una vez logrado el respaldo de la Cámara de Vitoria, se firmará «antes de fin de año» un nuevo acuerdo entre las instituciones y Eusko Tranbide Sareak, que es el organismo encargado de dirigir un proyecto que requerirá una inversión de 153 millones de euros.
Este será ya el paso previo a la licitación de las obras, que deberían haber empezado en junio. Después, las maquinas podrán comenzar a trabajar ya en la ampliación del suburbano, un proyecto del que se beneficiarán más de 71.000 personas. La construcción de la nueva infraestructura durará más de tres años y se llevarán a cabo en tres fases. Empezarán por el tramo más largo, entre Etxebarri y Txurdinaga. Más tarde se acometerá la ampliación hasta Matiko. La reforma de la estación del Casco Viejo, donde el trazado conectará con la línea 1, es una de los últimas actuaciones previstas. En términos técnicos, la Línea 3 tendrá una longitud de 5,85 kilómetros y dispondrá de siete estaciones. La frecuencia de los trenes será de 5 minutos.
«No es la genuina»
La aprobación del convenio levantó cierta polémica durante la comisión de Transportes e Infraestructuras celebrada ayer en las Juntas Generales. La diputada Itziar Garamendi fue la encargada de presentar ante los grupos un acuerdo de financiación que recibió el apoyo del PSE y EB y la oposición del PP.
El apoderado del PSE Joaquín Colmenero comenzó su intervención subrayando que ésta Línea 3 del metro «no es la genuina» -en un principio se solicitó que llegase hasta Rekalde-, pero reconoció que, pese al «retraso», ayudará a «conectar» a la gente de los barrios para que no existan «discriminaciones». Más crítico se mostró el apoderado del PP Jesús Isasi, que lamentó que la Diputación acceda a financiar una línea que no será construida por el Consorcio de Transportes de Vizcaya y que no dará «el mismo servicio». Después de defender la validez del trazado, Garamendi contestó destacando la importancia de esta infraestructura.
Dará servicio a los barrios de Otxarkoaga, Txurdinaga, Zurbaranbarri y Uribarri. Beneficiarán a 71.000 personas.