El escándalo de Iruña Veleia llega a los tribunales. La Diputación alavesa informó ayer que ya tiene preparada la denuncia contra Lurmen S.L., la empresa de Eliseo Gil que ha excavado el yacimiento durante catorce años. La titular foral de Cultura, Lorena López de Lacalle, la presentará mañana ante la Fiscalía de Vitoria. En la demanda, la diputada de EA argumenta que la falsedad de los dibujos de temática cristiana y de los textos en euskera, además de en latín, supone un presunto delito «de ataque contra el patrimonio cultural».
Iruña Veleia constituye el principal foco arqueológico del País Vasco, al tratarse de un asentamiento que data de la Edad de Bronce y que vivió su época de mayor esplendor en los primeros siglos de la era cristiana. Por ello, la Diputación entiende que la presentación de unas colecciones epigráficas falsas ha dañado irremediablemente un bien cultural que, ya en el lejano 1915, fue declarado monumento nacional.
Hace dos semanas, Lorena López de Lacalle dijo que no le temblaría la mano a la hora de depurar responsabilidades «dentro y fuera» de la Diputación para 'limpiar' la pésima imagen que Álava ha transmitido con un engaño de tanto calado. En junio 2006, Eliseo Gil presentó en sociedad, en un multitudinario acto con 200 invitados, la aparición en Veleia de la primera representación del Calvario conocida hasta el momento, al datar en el siglo III un dibujo de la crucifixión de Jesús realizado sobre un trozo de cerámica. Días después, el arqueólogo informó del hallazgo de las primeras palabras comunes del euskera en piezas de los siglos IV al VI.
Cuatro meses después, las dudas expresadas por tres catedráticos de la Universidad del País Vasco -Joaquín Gorrochategui, Joseba Lakarra y Juan José Larrea- cayeron en saco roto. Ni la Diputación -propietaria del yacimiento- ni EuskoTren -que financia la excavación con 3,7 millones de euros en una década- mostraron interés en esclarecer la autenticidad o falsedad de los dibujos y textos.
26 expertos
La llegada de López de Lacalle al Departamento foral de Cultura ha sido determinante para desmontar el fraude. A los cinco meses de tomar posesión del cargo, en enero de este año, puso en marcha una comisión multidisciplinar de expertos, en la que han participado veintiséis catedráticos y profesores de la UPV, de otras universidades españolas y extranjeras, así como investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Las conclusiones, presentadas hace dos semanas, son demoledoras. Los hallazgos de Veleia, llamados a revolucionar la historia del País Vasco, son un burdo engaño.
Mientras Eliseo Gil presentó ayer sus alegaciones a este informe que ha calificado de «montaje», la diputada cree que es hora de «esclarecer todo lo ocurrido». «Y tengo la esperanza de que los tribunales puedan hacerlo», manifestó ayer. Añadió que el traslado del fraude a la Fiscalía es sólo «un paso más dentro de la cadena de responsabilidades» que le ha tocado afrontar. López de Lacalle, sin embargo, eludió precisar si los próximos movimientos afectarán a personal de la propia Diputación.