Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Margen Izquierda

04.12.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La Náutica de Portugalete atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia. El conjunto jarrillero ocupa el farolillo rojo desde el comienzo de la liga y es el único equipo que aún no ha estrenado su casillero de puntos. La marcha de la mayoría de sus jugadores a finales de la pasada campaña ha obligado al conjunto portugalujo ha renovar su plantilla con jóvenes de los equipos inferiores. Conscientes de su adversa situación, los técnicos y dirigentes sabían de antemano que ésta iba a ser una campaña sufrida y que su principal objetivo sería la salvación. Sin embargo, ni los más agoreros podían aventurar un inicio de campeonato tan negativo.
El equipo de Arkaitz Jauregibeitia ha encadenado cuatro derrotas consecutivas en las cuatro primeras jornadas. Las dos primeras, previsibles, ante W. P. Navarra y Master Askartza, clubes llamados a luchar por los puestos de arriba de la tabla. Las dos siguientes, más dolorosas. Frente a Santoña y Menditxo. «Equipos de nuestra liga», según el técnico.
Paradójicamente, la Náutica ofreció una buena imagen en los choques ante los rivales más potentes. Los marcadores de ambos partidos no reflejaron la meritoria labor de los de Jauregibeitia, sino la diferencia de calidad entre las plantillas. Pero en la tercera jornada, llegó por fin un equipo al que podían aspirar a ganar. «No estuvimos nada acertados de cara a puerta. No fuimos capaces de marcar en tres de los cuatro cuartos», se lamenta el míster.
Jugar sin presión
Este nuevo tropiezo pasó factura en la moral de los chavales. El fin de semana pasado su confianza se resintió y los jarrilleros encajaron su derrota más dura. El C. N. Menditxo les pasó por encima. El encuentro quedó visto para sentencia con un parcial de 8-0. Al final, la Náutica maquilló el marcador (9-4). Ahora los ánimos están bajos pero reside una pequeña esperanza. «Sólo podemos aspirar a jugar lo mejor que sepamos», confirma el técnico. Ahora sólo queda asimilar la situación, jugar sin presión y tratar de divertirse en la piscina. El día 14 en casa ante Maristas será una buena ocasión para poner en práctica el plan.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS