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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Economía

30.11.08 -

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«Es una persona que mantiene muy bien el tipo frente a los contratiempos». Lo dijo ayer alguien que conoce muy bien al presidente de la BBK. El fracaso de la fusión ha sido, sin duda, «una de las mayores decepciones profesionales que ha sufrido durante los últimos años», señaló, pero aún tuvo fuerzas tras el batacazo del viernes para actuar como un 'padrazo' «consolando y animando a su equipo».
En la asamblea de la BBK se pasó en pocos minutos de un escenario de alegría desbordada cuando se conoció que los compromisarios vizcaínos habían dado luz verde a la fusión, a otro de sorda frustración por el rechazo guipuzcoano.
En ese momento, fueron numerosos los colaboradores de Irala que no pudieran evitar caer en un profundo desánimo. A él le tocó «no sólo contener su desengaño, sino además animar al resto». Por ejemplo, a sus dos secretarias, a las que no dudó en abrazar al salir del centro en el que se celebró el cónclave.
El presidente de la BBK aplicó el viernes una fórmula que utiliza habitualmente para encarar los reveses de la vida: «estoy harto casi todas las noches cuando me voy a meter a la cama. Pero a las mañanas uno se levanta con fuerza, con energía».
Por tanto, nadie duda de que mañana llegará a su despacho de la BBK en la Gran Vía bilbaína con la cabeza «fresca, llena de ideas» y un planteamiento muy claro: «No pasa nada. Sigamos trabajando».
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