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Economía

29.11.08 -

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El próximo mayo, tras las elecciones autonómicas. Ésa es la fecha que se han marcado en rojo los responsables de la Vital alavesa para que cristalice una fusión entre las tres cajas vascas que creen posible a pesar del fiasco de anoche al faltar cuatro votos en la asamblea de la Kutxa guipuzcoana.
El presidente de la Vital, el socialista Gregorio Rojo, recibió la noticia del 'no' mientras asistía a un acto con los Príncipes en un hotel de la capital alavesa. Eludió la euforia a pesar de que su partido se ha empleado a fondo en que no saliera adelante la operación entre la BBK y la caja de Guipúzcoa. En un receso del acto, mientras fumaba, mostró su intención de analizar públicamente la situación el próximo lunes. En cualquier caso, y de forma distendida, comentó que el proceso de fusión no está muerto y que, posiblemente, se relanzará. Ante una pregunta directa, precisó que podría ser en torno a mayo, una vez que los partidos hayan encajado el resultado de las autonómicas.
Desde que el pasado verano quedó claro que sus homólogos en Bilbao y San Sebastián estaban dispuestos a unir las dos cajas sin esperar más, Rojo y su entidad han permanecido en silencio, aunque en privado han evidenciado un palpable malestar por no haber sido «informados ni consultados» al presentarse «todos los hechos como consumados».
Lo que Gregorio Rojo sí ha hecho en las últimas semanas es reabrir una vía de acercamiento de la entidad que preside hacia la posibilidad de la fusión. La última vez, aprovechando la asamblea de compromisarios del pasado viernes. En su discurso ante los asambleístas, Rojo señaló que la Vital se incorporaría a la unión siempre y cuando Álava no perdiera su identidad, conservara su marca y la Obra Social mantuviera su autonomía y personalidad. A su juicio, una integración está abocada al fracaso si los órganos de gobierno de la entidad no reflejan «la pluralidad y la sensibilidad territorial de la sociedad a la que sirve».
La Vital ha puesto como condición para sumarse a la fusión que el Parlamento vasco modifique la Ley de Cajas para, de esta forma, garantizar los criterios de «paridad, proporcionalidad y territorialidad». Es decir, que Álava tenga la misma representación que los otros dos territorios en los órganos de dirección de la nueva entidad. Sin embargo, esa condición sólo sería posible si se produce un pacto entre nacionalistas y socialistas. La Vital cree que es más fácil con Patxi López como lehendakari que si repite Ibarretxe.
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