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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Vizcaya

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19.11.08 -

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P rimero Pacha y ahora Mao Mao Beach. O la Mao Mao, que es como la llama la chavalería. Está visto que no corren buenos tiempos para las discotecas de la ciudad, especialmente para aquellas que ostentan nombres un poco raros y tribales. Por ilustrar un poco la situación, diremos que la Mao Mao es una discoteca situada en Zorrozaurre. Su dueño es una vieja gloria de 'Gran Hermano'. 'Gran Hermano' -a veces hay que aclararlo todo- es un concurso de la tele en el que unos jóvenes se encierran en una casa para decir simplezas y aparearse en el 'jacuzzi'.
El caso es que el Ayuntamiento ha cerrado la Mao Mao. Les acusan de superar reiteradamente el aforo. La discoteca estaba autorizada para acoger 463 personas y, según la Policía Municipal, ha habido ocasiones en las que allí se han reunido cerca de un millar de clientes. Tras estudiar con detenimiento el problema, yo creo que esta sobreabundancia humana se ha debido a que en la Mao Mao servían chupitos eróticos, un trago cuya adquisición incluía un baile medio porno con el camarero o camarera, según los gustos de cada cual.
Inconmovibles ante la turbadora realidad del chupito erótico, en el Ayuntamiento han terminado cerrando la discoteca. Los dueños de la Mao Mao se quejan de que los mandamases municipales les tienen ojeriza. Hablan de «acoso y derribo» y alegan que en su local hay espacio para mucha más gente de la que se contempla en la licencia. Por lo que se ve, eso es lo que indica un informe que ellos mismos han encargado a un estudio de prestigiosos arquitectos.
Ignoramos si los dueños de la discoteca tienen razón, pero parece claro que ni siquiera tenerla les exime de cumplir la ley. Mientras el aforo del local fuese de 463 personas, ellos deberían haber evitado sobrepasarlo. Otra cosa es que su aspiración de obtener un aumento de ese aforo sea o no justa. Esa es una batalla que debería haberse dado en otras instancias. Aún les queda, pese a todo, recurrir al Contencioso. Mientras tanto, la Mao Mao seguirá cerrada y las botellas de los chupitos eróticos clausuradas cautelarmente.
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