Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

Mundo

SECUESTRO DE UN SUPERPETROLERO

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El apresamiento del 'Sirius Star', la acción más importante y arriesgada llevada a cabo hasta la fecha por los piratas somalíes, no será respondido con una operación de la OTAN ni de la V Flota norteamericana, con sede en Bahrein. Nathan Christiansen, portavoz de la Marina estadounidense desplegada en el golfo Pérsico, negó ayer la posibilidad de una acción bélica de liberación alegando que podría poner en peligro la vida de los veinticinco tripulantes del navío. Fuentes de la Alianza también apelaron a la misma razón para descartar la posibilidad de una operación de rescate y declararon que la captura del navío se produjo «bastante lejos» de donde sus cuatro barcos patrullan para evitar que los transportes de ayuda humanitaria con destino a Somalia sean interceptados.
Sin embargo, Christiansen señaló que el suceso reviste una gran peligrosidad «porque supone un importante cambio en los ataques de los corsarios» al haber sido llevado a cabo a ochocientos kilómetros de la costa fronteriza entre Kenia y Tanzania, en un zona muy distante del litoral de Puntlandia, su habitual campo de acción. Jane Campbell, comandante de la V Flota, rechazó asimismo la opción de entablar negociaciones con los captores.
El petrolero 'Sirius Star', uno de los mayores del mundo con sus 330 metros de eslora, fue botado el pasado mes de marzo y se encontraba al máximo de su capacidad de transporte, estimada en torno a los dos millones de barriles de crudo, cuando fue asaltado. Según Aramco, empresa propietaria, el valor de la carga supera los 79 millones de euros.
Nueva captura
La audacia de los secuestradores volvió a manifestarse ayer con el abordaje en aguas del golfo de Adén de un nuevo barco, un carguero hongkonés con 36.000 toneladas de trigo que viajaba en dirección al puerto iraní de Bandar Abbas. Además, la patrullera alemana 'Karlsruhe' evitó que el petrolero británico 'Trafalgar' cayera en manos de los piratas en la misma zona.
Según la Oficina Marítima Internacional, más de ochenta navíos han sido atacados en esta región en lo que va de año, el doble que en el 2007. El apresamiento del 'Sirius Star' ha provocado la inmediata alza del precio del petróleo, aunque las consecuencias de esta actividad pirata ya habían provocado previamente graves consecuencias económicas en el tráfico mercantil con aumento en el precio de los seguros y de los fletes. Asimismo, la alteración de las rutas para garantizar la seguridad también ha prolongado la duración de las singladuras entre Europa y Asia, con repercusiones en los costes de la travesía.
Actualmente, los piratas somalíes mantienen en su poder doce embarcaciones y más de doscientos marineros, la mitad de ellos de nacionalidad filipina. Hasta la captura del 'Sirius Star', su botín más espectacular provino de los treinta tanques T-72 que transportaba el buque ucraniano 'Faina', asaltado el pasado septiembre cuando se dirigía al puerto keniano de Mombasa.
Misión conjunta
El Centro de Información de la Piratería, con sede en Malasia, demandó ayer una acción firme de Naciones Unidas para acabar con las acciones de los corsarios y llamó a la responsabilidad de los países con fuerzas desplegadas en el área. Hace cinco meses, la ONU aprobó el uso de la fuerza para contrarrestar la piratería local y la ministra española de Defensa, Carme Chacón, anunció el próximo envío a la costa somalí de una fragata y un petrolero que se incorporarán a la misión conjunta que la Unión Europea pretende desplegar en la zona a partir del mes de enero.
Según los observadores, el habitual destino de los secuestros, incluido el 'Sirius Star', es el puerto de Eyl, situado en la república de Puntlandia y cerca del extremo nororiental del cuerno de África. Las autoridades de ese Estado, no reconocido por la comunidad internacional, han admitido su impotencia para combatir el delito, aunque también se sospecha que las bandas corsarias actúan en connivencia con el Gobierno. En 1991, la caída del régimen del presidente Siad Barre dio lugar a la disgregación de la república somalí y la pugna por el poder entre diversos 'señores de la guerra' ligados al sistema de clanes que caracteriza a la sociedad local.
Siete años después, Puntlandia proclamó su autonomía y, desde entonces, ha permanecido al margen de la contienda, actualmente polarizada entre un gobierno de coalición, apoyado por el Ejército etíope, y las cortes islámicas. Eyl se halla bajo control de los grupos 'leelkale' y 'majerteen', pertenecientes al clan Darod, uno de los más importantes de Somalia.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS