El ministro de Interior no fue muy explícito ayer a la hora de dar detalles operativos sobre la captura de Garikoitz Aspiazu y Leire López Zuturuza, aunque sí desveló que la falsedad de la matrícula del coche que usaban los detenidos y el rastreo de sus 'e-mails' fueron determinantes para su localización.
Alfredo Pérez Rubalcaba señaló que uno de los cabos de los que tiraron las fuerzas de seguridad fue el de las direcciones de correo electrónico que manejaba 'Txeroki', captadas por los servicios de inteligencia. «Para nadie es un secreto» -comentó- que ETA utiliza «los cibercafés» para que sus integrantes se pongan en contacto con la dirección de la organización, y «las fuerzas de seguridad lo saben y consecuentemente lo investigan».
Fuentes de la lucha antiterrorista precisaron que fue de gran utilidad la cooperación de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos. El Centro Nacional de Inteligencia recabó la colaboración de este servicio de información, que con sus potentes dispositivos de búsqueda lograron rastrear los movimientos de cuentas de 'e-mail' de Garikoitz Aspiazu y Leire López, una información que pusieron en manos del CNI, que, a su vez, trasladó los datos a los servicios de información de la Guardia Civil, cuyas pesquisas hicieron avanzar más la investigación hasta dar con los lugares desde los que el responsable militar se ponía en contacto con otros miembros de la organización terrorista.
Matrícula «imposible»
El ministro también explicó que los equipos conjuntos de la Guardia Civil y la Policía francesa llegaron hasta el responsable militar a través de las placas «no falsas», sino «imposibles», que llevaba el Peugeot 207 con el que se movía por Francia. Indicó que estos equipos mixtos rastrean por sistema los coches robados en suelo francés, y en una de estas indagaciones detectaron el coche con las matrículas trastocadas, «de otro tiempo» para un coche moderno, en palabras de Rubalcaba.
Expertos de la lucha antiterrorista señalaron que se trataba de unas placas de París, pero con sólo dos letras; un indicativo muy antiguo para un automóvil en circulación de la capital francesa, que suele tener tres letras. Ésta es la razón por la que el ministro apuntó que eran unas placas de matrícula «imposibles».
En su comparecencia ante los medios de comunicación, Alfredo Pérez Rubalcaba no pudo contener su visible satisfacción por la captura de estos dos etarras, y subrayó que así como ayer fue detenido el responsable militar de la banda terrorista hace tan sólo seis meses lo fue su jefe político. El ministro relató que a «una hora intempestiva» de la madrugada del lunes mantuvo una de las conversaciones «más agradables» desde que es responsable de Interior con su homóloga francesa, Michelle Alliot-Marie, con la que intercambió datos sobre la captura de 'Txeroki'.