La coalición PNV-EA parece ya una auténtica utopía. Las duras críticas vertidas ayer por el socio minoritario nacionalista del tripartito contra la formación jeltzale y la propuesta de su líder, Iñigo Urkullu, de impulsar un 'concierto político' con el Estado hacen prever que la formación de Unai Ziarreta se decidirá por concurrir en solitario a las urnas. De hecho, el secretario de Política Institucional, Rafael Larreina, advirtió ayer, gráficamente, de que EA estará «enfrente» de iniciativas como la del líder del EBB que, a su juicio, «desnaturalizan» y «niegan» el derecho a decidir e incluso la línea política seguida por el Gobierno de Ibarretxe durante la legislatura que ahora termina.
Aunque hasta ahora los dirigentes de EA ya habían dejado patente su decepción con el rumbo que ha imprimido Urkullu al PNV, nunca lo habían hecho con tanta crudeza como Larreina ayer, precisamente cuando va agotándose el plazo que tanto los jeltzales como la propia EA se han dado para tomar una decisión definitiva sobre su alianza. El dirigente nacionalista no sólo rechazó el discurso político del EBB sino que se decantó abiertamente por impulsar un «polo» soberanista con otras formaciones que defiendan «con claridad y sin ambigüedades» el derecho de autodeterminación.
Según su análisis, esta hipotética plataforma -sobre la que mucho se ha especulado en círculos políticos vascos aunque aún no se ha concretado en nada- podría servir para «desbloquear la situación» porque «obligaría» al PNV a volver a posiciones soberanistas «en vez de deslizarse hacia posturas autonomistas de la época de Ardanza», y al mismo tiempo, forzaría la apuesta por vías exclusivamente políticas de la izquierda radical, según Larreina.
El dirigente de EA aprovechó para criticar el mensaje «descafeinado» de Urkullu respecto a la línea de Ibarretxe precisamente en un acto que su partido organizó en la localidad alavesa de Alegría para recoger firmas en favor de la defensa ante tribunales europeos de la consulta del lehendakari. Según dijo, el pacto entre Euskadi y España que plantea Urkullu «da derecho de veto al Estado» -citó el portazo de las Cortes al primer plan Ibarretxe para argumentarlo- y por eso supone «en la práctica» la «negación» del derecho a decidir.
Mientras tanto, también Ezker Batua y Aralar deshojan la margarita de su posible coalición electoral. El líder de EB, Javier Madrazo, dejó ayer la decisión en manos de la formación de Patxi Zabaleta, que, según dijo, tiene sobre la mesa su oferta «programática» y manifestó su intención de consolidar el papel de la izquierda «alternativa y transformadora».