Las obras para evitar las inundaciones causadas por el Gobela en Getxo comenzarán a partir del segundo semestre de 2009. Se trata de un ambicioso plan que pretende eliminar los obstáculos del cauce para evitar presas durante las fuertes crecidas que, como la del pasado 1 de junio afectó a viviendas, lonjas y garajes de la parte baja de Algorta y Neguri. Los trabajos obligarán a eliminar algunas infraestructuras deportivas, que pasarán a convertirse en zonas inundables. También se acondicionará un parque fluvial y se derruirán la mitad de los puentes.
Cuando los trabajos finalicen, el Gobela perderá su carácter de 'cloaca' natural, como tantas veces han denunciado los vecinos, para convertirse en un río con paseos y áreas de ocio, que recuperará su aspecto antiguo con vegetación de ribera.
El proyecto se desarrollará en dos años, con un presupuesto de 18 millones. El plan de encauzamiento abarca desde Mimenaga, ya en Berango, hasta la zona de Romo. La mayor inversión y las tareas más complejas se realizarán en la urbanización conocida como el Antiguo Golf, la zona más cercana a Las Arenas. Allí las obras resultarán complicadas por la proximidad de las viviendas y los garajes al cauce.
La Agencia Vasca del Agua -Ura- propone intervenir en primer lugar en ese enclave para ampliar la anchura del cauce hasta 11 metros y dotarle de más capacidad. El delegado en Vizcaya de Ura, Iñaki Ezkurra, aseguró que ésta será la parte más complicada de los trabajos, al tener que respetar la servidumbre de paso de los garajes y eliminar el viejo y estrecho encauzamiento de hormigón por el que discurre ahora el Gobela.
El plan pretende ser respetuoso con el medio ambiente. La intervención permitirá repoblar la flora y fauna de ribera en unas zonas inundables, y acondicionar un parque fluvial en Zubilleta. Serán miles de metros cuadrados de esparcimiento, con paseos en los que se colocará mobiliario especial, unos pocos bancos y hasta columpios resistentes al agua.
El objetivo es que, durante las grandes crecidas, tanto el parque como las áreas inundables queden anegadas de agua. De este modo, habrá que rebajar las cotas del nivel de tierra en algunos puntos, lo que afectará a varias instalaciones deportivas. Ezkurra apunta que «en la parte alta se puede producir una invasión del agua, así que no podemos ubicar edificaciones o infraestructuras sensibles ni obstáculos como las vallas de estas instalaciones».
Cerca del puente de Lexarreta, en Neguri, desaparecerán dos campos de fútbol y otros que hay próximos a la ikastola Gobela, además del de futbito de Larrañazubi. Muy cerca, en Fadura, puede eliminarse otro terreno de juego nuevo. También se suprimirán pistas de pádel de la Ciudad Deportiva de Fadura.
Con el objetivo de que las ramas y objetos que arrastra el río en su crecida no formen presas en los puentes, se eliminarán todos lo que tengan pilares en la base del cauce o estén a poca distancia del nivel del agua. De los 14 puentes que hay en Getxo, la mitad serán derruidos y sustituidos por otros nuevos. Sólo se salvarán los tres de Uribe Costa: Iberdrola, Lexarreta y La Avanzada.
Los Puentes, punto negro
El proyecto es de una enorme complejidad. Obligará a expropiar algunos terrenos y a verdaderos esfuerzos de planificación logística para causar las menores molestias posibles a los vecinos en el entramado urbano. Cuando los trabajos terminen, cambiará la propia fisonomía del río, que tendrá más curvas y bajará un metro su nivel. Entonces el margen de seguridad será más alto, aunque el punto negro seguirá siendo la zona de Los Puentes. Si se toman los exigentes parámetros de inundabilidad mantenidos en el proyecto de Ura, los bajos de ese barrio quedarían anegados otra vez si se producen crecidas extraordinarias. Sin embargo, la catástrofe que se vivió el pasado verano, con la cantidad de agua caída, no se repetiría: «Este plan resolvería inundaciones como las del 1 de junio en ese punto. Se mitigará mucho el riesgo y se recuperará el río», sentencia Ezkurra.